lunes, noviembre 07, 2005

Veinte años no es nada

Ahora que se dicen tantas cosas sobre el asalto al Palacio de Justicia, me parece que vale la pena añadir algunas conjeturas e intuiciones que puedan, en su medida comedida, valga la cacofonía, ampliar la discusión.

Un gobierno débil

______Entre las cosas que pienso y que no he leído en ninguna parte está en primer lugar la certeza de que el asalto al Palacio de Justicia fue resultado del proceso de paz con las FARC: nada refuerza tanto a los aventureros como la falta de autoridad, la seguridad de que el adversario carecerá de energía para responder de forma adecuada. Fue lo que ocurrió con los gobiernos de Samper y Pastrana, en los cuales crecieron más que nunca tanto las guerrillas como las bandas que parasitaban la ausencia de autoridad y explotaban el miedo y la rabia de las víctimas. Lo mismo que ocurrió a escala global con la presidencia de Carter, el buenista que siguió a la derrota en Vietnam y al Watergate y que colaboró con el Frente Sandinista en su ascenso: a sus gestos de apaciguamiento respondía la banda de los cuatro reforzando la utopía en Camboya y al final la URSS invadiendo Afganistán.

Fractura social

______Pero más importante es señalar que ese asalto era la expresión de una fractura social que hoy sigue vigente, que tal vez haya existido a lo largo de toda la historia republicana del país y aun antes. Y a la vez que «expresaba» esa fractura, me parece a mí que es una metáfora de lo que representan ambas partes de la sociedad. Ya sé que es un argumento ventajoso para mi punto de vista, pero creo que puedo demostrar que no hay nada forzado en él.
______Es famoso que George Orwell decía que cuando él veía a los obreros luchando con la policía en la calle él no necesitaba saber por qué ocurría el enfrentamiento, él sabía automáticamente que estaba a favor de los obreros. Algo parecido me pasa a mí, en cuanto hay unos pistoleros tomando de rehenes a unos magistrados, siempre sé que estoy a favor de los magistrados. Todo el mundo sabe que hay jueces prevaricadores y venales, pero si se compara cualquiera de esas dos características con el acto de poner en riesgo las vidas ajenas resultan peccata minuta.

El bando de los pistoleros

______Pero eso no aclararía el que ese hecho sea una metáfora de la fractura de la sociedad colombiana. Sólo que en cierta medida se podría clasificar a los colombianos según como contesten acerca de si estarían más bien del bando de los pistoleros o del de los magistrados, porque mi experiencia es que las personas del bando de los pistoleros jamás le han hecho ningún reproche al M-19 por ninguno de sus crímenes. Por el contrario, siguen afiliados a las mismas sectas, exigiendo que los crímenes actuales de las guerrillas que son más poderosas que el M-19 se conviertan en fuentes de derecho, y conduzcan a una organización del Estado satisfactoria para ellos.

La mentira es el complemento necesario del asesinato

______Tener un blog es para mí sobre todo cumplir con la tarea forzosa de desenmascarar a esos sectores, señalar que cuando hablan de «reparación» no se acuerdan de las decenas de miles de secuestrados y extorsionados por la guerrilla, que cuando proclaman su odio a los ganaderos están legitimando a los extorsionadores y descalificando el trabajo productivo, que cuando se oponen a la impunidad de una banda que se está desmovilizando, bien que a regañadientes y tratando de hacer trampa, sólo están proclamando que los asesinos de su bando sí tienen licencia para matar y no deben pasar por ninguna instancia penal sino entrar triunfantes a apropiarse de los cargos de poder. ¿O qué sentido tiene el clamor de esas personas por la impunidad cuando las guerrillas ni siquiera aceptan esa impunidad ni dejan de matar y secuestrar? ¿No sería más urgente llamarlas a entrar en algún acuerdo que comporte el fin de los asesinatos y secuestros?

Usufructuarios de la muerte

______Es muy fácil: eso es más urgente para el bando de los magistrados. Para el bando de los pistoleros no, porque su única fuerza es la amenaza que ejercen sobre las vidas ajenas. ¿Habré de explicar otra vez que ese conflicto es el mismo del siglo XVI, el de los hombres armados dedicados al despojo y la esclavización de los que trabajaban? Bastaría un genealogista, un estudio del genoma, un archivero que examine las partidas de bautismo e identifique cada linaje y sus representantes actuales para saber qué es la izquierda colombiana. Claro que los niños sicarios son gente reclutada entre los indígenas y mestizos de las zonas apartadas y entre los marginados urbanos, pero el conjunto de votantes y simpatizantes de esos grupos son casi sin excepción los descendientes de los encomenderos. Su recurso a la violencia no es un hallazgo reciente, sino casi una segunda naturaleza: es así como han conservado el privilegio de no trabajar y las rentas estatales desde que el territorio cayó en manos españolas.

Malentendidos

______Tal vez el malentendido más frecuente que hay respecto a la génesis de esa izquierda es el que lleva a pensar que tienen algo novedoso y «proactivo», cuando sólo son resistencia del viejo orden. Es porque el país aislado que conservó el statu quo colonial más que ningún otro de Sudamérica recibió a lo largo del siglo XX la influencia de la civilización liberal, el avance de los valores igualitarios y libertarios que predominaban en los países civilizados y la presión de ese nuevo mundo. El viejo orden amenazado «compró» la utopía colectivista porque así esperaba salvar la jerarquía y al mismo tiempo aislar al país de todas esas influencias.

El odio al neoliberalismo

______Lo que define a esa utopía es la supresión de la libertad de elección, tanto de un producto o un estilo de vida como de un gobernante o una ley. El grupo que es capaz de imponerse mediante el terror determina todas las leyes y todos los hábitos del resto de la sociedad. No es difícil imaginarse que un paraíso de ese tipo atraiga automáticamente a gente acostumbrada a tener esclavos y a obtener rentas gracias a su pertenencia familiar. Cualquiera que conozca la sociedad cubana actual puede reconocer eso sin ninguna dificultad.

Constitucionalismo liberal

______Y lo que amenaza ese statu quo tradicional a tal punto que lo fuerza a mandar pistoleros a impedirlo, es el constitucionalismo liberal. Es decir, la vigencia de los contratos por encima de las lealtades familiares de los jueces y políticos, la limitación de los poderes estatales, la perspectiva de que la industria y el comercio sean la forma normal de movilidad social y no sólo la función pública. No es raro que lo primero que fueran a atacar los asesinos fuera la Sala Constitucional de la Corte Suprema: tenían que corresponder a la metáfora, tenían que impedir que los grandes capos del narcotráfico fueran enviados a un lugar donde la justicia no estuviera controlada por las redes de patricios que se lucraban y se siguen lucrando de ese negocio ilícito como cambistas, lavadores de dinero, agentes de finca raíz, espe- culadores urbanos, abogados, proveedores de bienes suntuosos, etc.
______Porque la clave del constucionalismo liberal es precisamente la objetividad e imparcialidad de las instituciones de justicia, algo que ataca el corazón de la sociedad tradicional, donde siempre hay redes de lealtades que están por encima y las usan a su antojo.

Seguimos en las mismas

______De ahí que resulte muy ingenuo quien crea que ese conflicto esté superado en algo, que Colombia haya madurado y no estén exactamente las mismas personas o sus hijos amenazando la posibilidad de desarrollo de un país normal. El asalto al Palacio de Justicia fue la clave de la Constitución de 1991 pues entre otras cosas eliminó a los juristas que tenían autoridad y conocimientos para oponerse. Y por otra parte demostró la capacidad de destrucción del M-19, así como la dispersión y falta de programa del bando institucional. Bastó un gobernante débil que cediera y permitiera una Constitución que garantiza un gasto altísimo a favor de los «trabajadores al servicio del Estado», es decir, de los lagartos y huelguistas profesionales que constituyen la base social de la izquierda desde el siglo XVI.

El sanctasanctórum esclavista

______Otra prueba fehaciente del sentido de esa facción es su dominio absoluto de la universidad. ¿Cómo hay que explicar que nada define mejor a los privilegiados sociales tradicionales que el hecho de acudir a la universidad? Ya he dicho cientos de veces que los titulados universitarios colombianos son los que más ganan en todo el mundo en comparación con el resto de la población y al mismo tiempo los menos productivos. Sencillamente el gremio de doctores usufructúa un orden de esclavismo light que se sustenta en la absoluta indigencia intelectual de quienes se le oponen y en la posibilidad de cooptarlos. Esa ventaja de rentas de los doctores sólo está sustentada en las acciones guerrilleras y a veces en la presión sindical, cuyos límites son esas acciones guerrilleras, lo cual es como discutir sobre una cuestión de dinero con alguien que lleva una pistola cargada en el bolsillo.

Sindicatos y guerrillas

______Pues los sindicatos estatales compartían organización con las guerrillas, y éstas, al menos las tres mayores, eran y son controladas por el mismo partido. Una conversación en los años ochenta con una persona ligada a la dirección del Partido Comunista me permitió entender que también era ese partido el que controlaba al ELN, pues de otro modo alguno de los dos recibiría la desaprobación cubana. Del mismo modo, el M-19 fue fundado por gente que había pertenecido a las FARC y tenían exactamente los mismos objetivos. Sencillamente era una guerrilla nacionalista y populista destinada a atraer a gente que desconfiaba del comunismo, pero en última instancia su programa era exactamente el mismo de las FARC. ¿Qué habría pasado si hubieran triunfado? Sencillamente la instancia organizativa que mejores resultados hubiera tenido, la guevarista, la estalinista o la bolivariana, absorbería a las otras. No de otro modo se entiende que en la USO, sindicato teóricamente controlado por el ELN en una región donde esa guerrilla tenía ascendiente, ocupara el cargo principal un dirigente del Partido Comunista, Luis Eduardo Garzón.

Reuniendo la clientela

______Esa identidad entre sindicatos estatales y guerrilla también explica el poder de la izquierda, pues de no ser por la eficaz «combinación de las formas de lucha» les habría sido imposible generar la clientela que hoy constituye su base electoral. No creo que haya en este mundo nada más fácil de entender, y sin embargo más oculto: las guerrillas sólo son las fuerzas de choque de una vieja dominación, al ganadero o empresario que prospera, lo descabezan, al gobernante que se resiste a acceder a las exigencias sindicales lo amenazan, al juez o policía que amenaza el poder arbitrario de alguna oligarquía, también lo quitan de en medio.

¡Rico ser doctor!

______Pero es importante entender que la base social de esos sindicatos estatales no es, como se cree, la gente que desempeña cargos secundarios. Si algo permite entenderlo todo es la estructura de rentas de los funcionarios públicos, pues lo que hay es varias decenas de miles de doctores, rigurosamente los descendientes de los encomenderos, sin excepción izquierdistas, sin excepción beneficiarios de sueldos superiores a diez salarios mínimos, sin excepción capacitados para pensionarse antes de los cincuenta años (si han trabajado al menos veinte), y algunos, los más izquierdistas, los más ligados al orden organizativo, como los magistrados, los rectores de universidades o los sindicalistas con sueldos de cincuenta salarios mínimos o más.

Dime por qué mientes y te diré «mamerto»

______Bueno, la facción esclavista es fácilmente reconocible por su mendacidad. ¿No han oído decir que fueron los militares los culpables de lo que pasó, como si los militares hubieran cometido el asalto o como si hubiera un deber de alguien de someterse a los asesinos? ¿No son los mismos que se volvieron multimillonarios gracias a la cadena de crímenes de esa banda los que hoy exigen que sus émulos de estratos más bajos tengan que cumplir las condiciones de verdad, justicia y reparación? ¿No son los mismos que echan de menos los secuestros y masacres de hace unos años y por eso viven llenos de odio contra el presidente que les redujo el poder?

Colombia eterna

______Porque lo que sostiene el poder urbano de esas bandas de malhechores es precisamente la resistencia a comprender que esa Colombia que defienden las bandas terroristas no es más que la sociedad tradicional. ¿Acaso es posible suponer que está en el bando de la democracia alguien como los congresistas del M-19 que viven dedicados a calumniar y a destruir al gobierno al tiempo que no dicen nada en contra de las FARC? ¿Y los medios de comunicación que publican sus artículos como la obra de los más respetables ciudadanos?
______La fractura social de 1985 es la misma de hoy, y se puede decir que hasta 1998 hubo sobre todo un avance del poder de la izquierda, que definitivamente convirtió a su clientela en una clase superior, rica, ociosa y organizada, al tiempo que el país se hacía más y más inviable. Pero en estas dos décadas el mundo ha tomado otro rumbo, y por mucho que el patético Mussolini del trópico quiera reencarnar a Juan Vicente Gómez y extender su dominio a otros países, la verdad es que la hegemonía cultural del mundo civilizado hace que cualquiera que razone o viaje y no esté ligado al interés de las minorías parásitas dejará de creer en sus mentiras.

Todos los instantes son decisivos

______Un señor que comenta en El Tiempo el asalto dice que era algo anunciado. Más allá de los síntomas que entonces se percibieran, es evidente que la atmósfera universitaria de esos años anunciaba algo así. La masacre no se decidió esos días sino varios años antes, el día que la mayoría de los estudiantes admiraron a los ingeniosos propagandistas que pusieron anuncios teóricamente de un insecticida, aunque a mí me han contado que había alguien en la prensa que colaboraba con ellos. De hecho, durante esos años la editora general de la revista Semana era la escritora Laura Restrepo, que pertenecía al M-19. Es que se trata casi de lo mismo. Un asesinato se resuelve en el momento en que el asesino sale armado a buscar a la víctima, y en cada segundo que pasa hasta que dispara sin que sufra un accidente, sea detenido o cambie de opinión. Si los señores de la revista Alternativa, líderes «natos», alentaban los actos de las bandas armadas, y todo el mundo universitario los seguía, era inevitable que ocurrieran esas cosas. Y podrían haber sido cien veces más mortíferas.
______Lo que cuenta es la sanción social, en la medida en que la mayoría de los colombianos seamos capaces de rechazar a los terroristas habrá reducción de sus crímenes. Pero los terroristas no son los 20.000 muertos de hambre que hacen el trabajo sucio, sino los dos millones de parásitos que se lucran de sus crímenes, que apoyan los delirios del matón venezolano y esperan que de las masacres salgan leyes que los beneficien. Basta con que el resto de la sociedad se distraiga o se deje engañar por la presión de sus medios de comunicación para que impongan su ley, como ocurrió con la Constitución de 1991, en la que los constituyentes fueron elegidos por menos del 20 % del censo electoral, o con el referendo, en el que el fraude habría sido imposible con una participación del 40 %.

Inercias

______La fuerza del bando terrorista es la inercia de la mentalidad tradicional, en la medida en que el ganado deje de buscar modelos fuera de los que impone el orden esclavista, pronto encontrarán alguna magia eficaz, como los juegos de palabras idiotas del asesino jubilado Luis Eduardo Garzón o los artefactos retóricos del dandi taurino A. Caballero, para adormecer la conciencia y reconstruir el mito de la nación agraviada por los que no quieren que les lleven drogas o amenazada por los que pretenden invertir.
______Es muy difícil saber qué rumbo tomará Colombia en el medio plazo. De momento, si algún homenaje mínimo reciben los magistrados asesinados, es que seamos capaces de rechazar en las urnas a quienes mandaron a unos jovencitos ignorantes, soberbios y manipulables a jugar con su vida para enriquecer a esos doctores.

13 comentarios:

  1. Carlos2:38 p.m.

    Algunas dudas: Cuáles son las pruebas de que el asalto al palacio de Justicia haya sido patrocinado por los narcos? Existen esas pruebas? Cuál era el interes de P. Escobar en desatar semejante tragedia?. Mil gracias por sus respuestas.

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  2. Para Carlos: acerca de si hay pruebas de la implicación de Pablo Escobar en el asalto, es la conclusión a la que llega el ex ministro Carlos Medellín, hijo de uno de los magistrados asesinados, al igual que la fiscal encargada del caso. También era lo que decía el hermano de Pablo Escobar en su libro. Claro, son pruebas dispersas, pero lo normal es que de algo así traten de ocultar las pruebas, sobre todo cuando el ambiente facilita el asesinato de todos los testigos.

    Por si le interesa, le copio lo que dice al respecto el magistrado Carlos Betancur en El Tiempo de hoy:

    ¿Por qué el Palacio de Justicia? ¿Habían sospechas, amenazas?

    CONSTE QUE EL "HABÍAN" ES DEL PERIODISTA.

    El 17 de octubre, por petición de la Policía, las cabezas de las Cortes nos reunimos y la Polícia nos informó que se había detectado la próxima toma del Palacio y que todo daba a entender que era en asocio con los extraditables.

    Dijeron que tenían un plan de seguridad, pero por presupuesto quedamos en que por el momento se aumentaría el pie de fuerza.


    ¿Mencionaron al M-19?

    Sí, claro. Una de las partes más mal investigadas fue la vinculación del M-19 con ‘Los Extraditables’.

    Dicen que no hay ninguna prueba, pero quedan flotando unos indicios muy serios.¿Será mera coincidencia que el día que se iba a empezar a estudiar en la Corte la Ley de Extradición, haya la toma. y que el M-19 suba directamente a la Sala Constitucional en el cuarto piso?

    Yo conocí las amenazas que recibieron Pepe Gnecco, Carlos Medellín y Patiño Roselli.

    Unos anónimos impresionantes, firmados por ‘Los Extraditables’, decían: ‘Doctor Carlos Medellín, sabemos que usted va a pedir licencia, usted es un patriota, necesitamos su voto, nosotros no podemos tolerar que a los colombianos se les extradite a E.U.’, le hacían una la lista de dónde estaban los hijos en ese momento, y terminaban diciendo: ‘Medite bien esta comunicación, seguimos pensando que es un patriota, pero si nos falla le advertimos que estamos dispuestos a cobrar en cualquier lugar del mundo’.

    Y la Policía nos dijo que se habían descubierto unos planos de lugares estratégicos y localización de las oficinas, de manera que la toma fue absolutamente anunciada.


    Otro elemento interesante son las respuestas de los actuales dirigentes del M-19, sobre las cuales escribí hace un tiempo un post.

    Pero para ser sincero a mí esa cuestión no me parece interesante. Al que crea que por no ser financiada por Pablo Escobar la cosa es menos grave, le explico que para mí el mayor crimen no es enriquecerse con un negocio ilícito sino tratar de esclavizar a toda la sociedad. Lo importante es recordar que una buena parte de la sociedad colombiana, prácticamente todos los estudiantes universitarios y los maestros de la época, aplaudieron la toma y aplaudieron el asesinato de Mercado. Fueron esas personas las que mataron a los magistrados, quién sabe qué podrían hacer los militares y qué habría salido de eso si se hubiera complacido a los terroristas, lo cierto es que los militares no asaltaron el palacio para tomar rehenes.

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  3. Carlos3:21 p.m.

    De acuerdo: si la toma no fue paga por Escobar, eso no disminuye la gravedad de los hechos. Pero los hace diferentes. Yo creo que no ayuda a la comprensión de la (ya suficientemente enrredada) historia, mezclar fenomenos.

    Ahora, el M19 se toma el palacio, un acto de barbarie, de irresponsabilidad y de sadismo. De acuerdo. A su vez el gobierno delega sus funciones, el presidente practicamente se esconde y deja a un militar para dirijir la situación. Habría que decir que no es eso lo que se espera de un gobernante. Hace bien dedicado a la (mala) poesia.

    Gracias por sus respuestas.

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  4. Ricardo Sánchez3:25 p.m.

    Con respecto a la movilidad social basada en la industria y el comercio, se me viene a la cabeza una anécdota:

    Una amiga me comentaba que le parecía injusto que un obrero de construcción ganara más dinero que un profesional como ella, que es ingeniera. Es decir, que el gobierno le debería garantizar una buena renta por el simple hecho de tener un título universitario, sin importar si uno haga algo productivo o no, con ese título.

    ¿Cuantas veces no escucha uno gente que se escandaliza porque la señora que vende arepas en la esquina gana más dinero que el/ella, que es profesional? Eso sí, jamás se le ocurriría poner un puesto de arepas si eso significara para ellos, no morirse de hambre. Es que ése no es trabajo para un "ingeniero" y el gobierno tiene la culpa de que no puedan ganarse la plata sentados, como quisieran.

    La cantidad de colombianos que he visto LITERALMENTE LLORANDO, porque les toca lavar un baño en otro país, me obliga a darle la razón sobre la mentalidad "mamerta" de tanta gente que vive dentro y fuera del “Muladar”.

    Ya quisiera yo ganarme el mismo dinero que se gana el obrero que le está remodelando la casa a un amigo mío.

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  5. Para Carlos, gracias por participar, de acuerdo en todo.

    Para Ricardo Sánchez: Lo que llevo años diciendo en contra de todo el mundo y a costa de una hostilidad increíble es que la universidad sólo es la máscara de la situación anterior, en la que el derecho a tener dinero provenía de ser uno de tal o cual familia, de tal o cual rango social. Sólo es continuación de lo mismo.

    A mí es a quien más escandaliza que la señora que venda arepas gane más dinero que la persona con un título universitario. ¡Hay que darle fuete a ese doctor! Porque es que si esa persona no es capaz de ganarse en un mercado abierto más de lo que se gana alguien que no ha estudiado, en cierta medida se puede decir que los estudios no sirvieron para nada. Que es lo que a menudo ocurre, y yo podría contar muchas historias de doctores colombianos de todas las especialidades.

    Claro que la persona puede decir que estudió para entender la poesía, lo cual es un objetivo humano lícito. ¿No debería algo tan hermoso y envidiable tener un precio? Para los colombianos no, al contrario, cuanto más de ese tipo sean los estudios, más desesperado es el "derecho" a ganar lo de 20 personas. ¡Ya es bastante sufrimiento el haber estudiado toda esa mierda tan complicada como para que un patán que lleva cuarenta años madrugando y trabajando 15 horas en un negocio propio vaya a tener más plata que el esteta!

    Un muladar. Yo no puedo evitar esa idea.

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  6. Respondón7:37 p.m.

    En cuanto a la vigencia del episodio del Palacio, lo único que me interesa es que los agentes del gobierno mataron a varias personas después de sacarlas del edificio. Es un hecho comprobado, respaldado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia. Y el gobierno jamás investigó la matanza. Que los terroristas eran terroristas? Qué sorpresa, y me da igual que delinquieran como propios o como agentes del narcotráfico. Pero no me da igual que los soldados de Colombia incurrieran en conductas igualmente atroces.

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  7. Para Respondón: lo único realmente condenable en lo que mencionas es la pasividad del gobierno, pues más allá de eso el crimen de los militares tiene algo de crimen vulgar. Ciertamente algún gobierno debería, al menos por una vez, tratar de esclarecer al máximo esos hechos y hasta perseguir a los culpables.

    Pero entonces se encuentra uno con que no puede juzgarse y condenarse a unos militares que cometieron unos crímenes vulgares cuando los responsables del crimen mayor están impunes. No es loable pero sí comprensible que todos los gobiernos eviten el conflicto con los militares que surgiría si destaparan eso.

    Para mí lo interesante es que de todos modos Navarro fue el candidato al senado más votado si se excluyen las tramas clientelistas. No es por sectarismo político, es que si el militar responsable de esas desapariciones se lanzara de candidato me escandalizaría igual.

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  9. Lo curioso de todos esos llamados a acabar con la impunidad del Palacio de Justicia, es que el Estado ya decretó la impunidad total del M19. Entonces no se entiende por qué ahora quieren encontrar responsabilidades en el Estado sin mencionar al M19. Sería como desmontar un motor para arreglar un freno.

    Creo que es un afán que tienen los culpables por limpiar su imagen con la pretensión de hacerse ver como las víctimas de la represión de una causa justificada.

    Se nota que la campaña electoral ya empezó.

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  10. Lógicamente, si se quiere acabar con la impunidad eso implica también encontrar las responsabilidades que le competen tanto al estado como al M-19.

    De hecho, precisamente, hace un año Antonio Navarro decía que estaba dispuesto a renunciar al indulto para enfrentar las acusaciones que se hicieron sobre la posible participación del narcotráfico en la toma del Palacio. Claro, no lo decía por simple creencia en su inocencia o en la justicia, sino también como jugada política (induciendo el auto martirio, por ejemplo). Cosas parecidas ha dicho Gustavo Petro ahora con el asunto de la Comisión de la Verdad. Ayer dejó entrever algo de eso en el corto debate que protagonizó en TV con el señor Medellín (quien no quedo muy satisfecho).

    Por otro lado, valdría la pena recordar que en el M-19 no sólo se articuló la tradición marxista anti-liberal de las guerrillas per se, sino también la tradición populista-nacionalista de un sector de lo que fuera la ANAPO (de ahí la referencia a la cuasi-justificación que utilizaba esa guerrilla en su mismo nombre: el 19 de abril), aunque terminase con mayor perfil el primer elemento.

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  11. Para Diegoth:

    No, es mucho más grave, es que la izquierda tiene licencia para matar. Acabo de contestar a un comentario sobre la UP. ¡Los pobres luchadores populares caen asesinados a manos de un gobierno asesino! De nada sirve decirles que la UP secuestraba gente o representaba en la política al partido que secuestraba gente, y que la persecución la emprendió Fidel Castaño en venganza por el asesinato de su padre.

    Una vez leí un libro de un ex dirigente comunista que se llama El pueblo elegido. Es la conciencia de la izquierda colombiana, para ellos los demás colombianos son como cucarachas a las que no importa aplastar en nombre de la historia, de la lucha popular, de la justicia social, de cualquier nombre "bonito" que pongan a sus ambiciones. Nunca he oído a un solo izquierdista que se muestre en desacuerdo con el asesinato del padre de los Castaño, dicen que era narcotraficante, como si el narcotráfico fuera más grave que el asesinato o como si el partido comunista no fuera también narcotraficante.

    Pero lo mismo se puede decir de decenas de miles de secuestrados y asesinados desde esas fechas: cucarachas, gusanos (como los cubanos despojados y desterrados), gente que dio papaya y así puso su plata a servir a la justicia social y a la cultura.

    A mí me gustaría que algún improbable lector se preguntara si no es verdad que hay algo muy cínico y canallesco en andar culpando al ejército por no dejarse imponer los caprichos de una banda de asesinos que tomaron rehenes a unos magistrados. Y lo que me llama la atención hasta resultarme obsesivo es que esa disposición criminal, esa crueldad básica, esa identificación con los secuestradores es como la primera seña de identidad del país, lo característico de todas las clases poderosas. Ya comenté ayer que Navarro fue el candidato más votado al Senado (excluyendo dos listas clientelistas), pero si se contaran sólo los votos de las personas más bien ricas y más bien educadas y más bien bogotanas, Navarro tal vez tendría mayoría absoluta al Senado.

    Mentir y matar para mandar y robar, tal parece ser el ADN de la sociedad colombiana.

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  12. Para Nightjuan:

    Cuando se habla de "acabar con la impunidad" en realidad se alude a dos cosas distintas. Una es la idea de castigar los delitos ya cometidos, que no queden impunes, la otra es asegurar que no se van a cometer nuevos delitos, que no reinará un ambiente de impunidad.

    Digo eso porque a mí me parece algo muy negativo que se intente castigar ahora al M-19. Otra cosa es el juicio que cada uno haga, por ejemplo a la hora de votar. No creo que veinte años después el problema sea castigar al M-19 o a los militares, aunque sería bueno que se estableciera la verdad. Desde mi punto de vista, lo que cuenta es la conciencia de que eso fue un crimen, no la venganza contra los responsables. Y eso porque en el fondo de la conciencia colombiana hay la certeza de que matar a los de otro color es lícito, que de algún modo los militares, magistrados, empresarios, policías, transeúntes, etc., son superfluos y se atraviesan a una misión maravillosa que es la de la justicia social. Yo creo que es una conciencia heredada de la Reconquista española y después de la Conquista del continente, pero eso no le quita nada de criminal.

    Me obsesiona que el M-19, apoyándose como no podía ser menos en recursos leguleyos se haya convertido en el campeón de la lucha contra la impunidad en el caso de las AUC. Sólo porque necesitan que exista esa banda y que masacre gente para sacar algún provecho de la guerra de las FARC y el ELN. No en balde estaban en el Foro de Sao Paulo todos juntos.

    Porque ni siquiera importa la consideración sobre el pasado sino la continuación de los asesinatos. ¿No sería deseable que el PDI pidiera a las FARC que negociaran su desmovilización con el gobierno? Nunca lo han hecho. Al contrario, hacen toda la presión que pueden para impedir la derrota de esas bandas.

    Claro, también sería deseable que mostraran algún arrepentimiento por todo lo que hicieron, pero están bien lejos de eso. Hace unos años salió un libro de Vera Grabe en el que se jactaba del asesinato de Mercado, y nadie se lo reprochó. Por el contrario, casi todos los columnistas, empezando por Mauricio Vargas, la elogiaron.

    Lo de renunciar a su inmunidad y todo eso para un juicio es estúpido: saben bien que no les podrán demostrar nada que los comprometa personalmente, entonces después muestran, a la manera de todos los criminales, el sobreseimiento como prueba de su inocencia. Lo que hace falta es que algún político de nivel se lo pida, pero quien lo hiciera estaría amenazado de muerte. ¡Sería muy bueno un juicio en el que el acusador, algún político uribista con ganas de destacar, podría convertir la cuestión en una discusión moral acerca de la legitimidad del asesinato.

    Acerca del anapismo del M-19, créame que no hubo uno solo que tuviera que ver con el partido de Rojas Pinilla entre los fundadores. Lo que pasa es que en Colombia hay una masa de descontentos profesionales que se ilusionan con cada nueva rebelión y cuando se averigua qué quieren resulta que es sólo lagartear algo del levantisco. Eran los mismos con Camilo Torres que con la Anapo. Puede que entre esta gente hayan encontrado algún apoyo al final. Al principio, desde luego, no. Era una cosa de la Universidad de los Andes, marcadamente antiamericana y procubana.

    Si alguien fue amigo de EE UU en Colombia fue precisamente Rojas Pinilla: godo, golpista, provinciano, amigo de los gringos. Si hay seres que están en las antípodas de Rojas Pinilla, esos son los fundadores del M-19.

    Saludos.

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  13. Entiendo que no es una cuestión de venganza sino de verdad, fundamentalmente porque en mi opinión la venganza sólo provoca más de ella misma. Concuerdo con que, sin duda, la llamada que muchos sectores hacen a la justicia social no justifica los innumerables crímenes que se han cometido con esa justificación. Sin embargo, lógicamente tampoco están justificados los crímenes utilizados con motivo de impedir los anteriores. Al menos a nivel moral, con un cierto pragmatismo podría o no llegarse a otras conclusiones, pero personalmente no considero esa como la vía necesaria.

    Sin embargo, debo discrepar sobre la afirmación hecha sobre la inexistencia de miembros ortodoxos de la ANAPO en el M-19. Según he podido averiguar, el señor Andrés Almarales, el cabecilla de la operación contra el Palacio de Justicia, había sido Representante a la Cámara por ese partido, y lo mismo Carlos Toledo Plata. Habría que resaltar que la ANAPO no era exclusivamente homogénea, y debemos tenemos en cuenta que el discurso de Rojas Pinilla en su etapa tardía era bastante anti-establecimiento (anti-Frente Nacional tanto a nivel político como social y económico. Tampoco era demasiado pro-EE.UU. fuera de los tiempos de su gobierno).

    No es entonces difícil entender que existiesen sectores anapistas, más allá de los descontentos profesionales entre el electorado que también habría que considerar, dispuestos a realizar acciones subversivas una vez estimulados por los hechos de 1970 y con el camino libra tras la posterior muerte de Rojas (claramente, en vida el ex-General no había autorizado nada en ese sentido a pesar de que podría haberlo hecho). Quizás pasando por una radicalización, porque no siempre los políticos reaccionan de manera pacífica ante la derrota electoral, y menos cuando al parecer fue injustamente robado su triunfo.

    Sin duda que no pretendo negar la influencia de los sectores que provenían de las FARC fue más decisiva a la hora de definir lo que fue el M-19 en términos prácticos, aunque en su propaganda siguió con parte de esas referencias al pasado anapista (si bien esas referencias no calaron con la misma fuerza que sus originales e inspiraciones).

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