Se trata de una cuestión muy conocida sobre la que no habría que insistir de no ser porque en Colombia todo está medio oculto para la gente. ¿Qué lleva a la inmensa mayoría de los literatos y artistas del mundo a simpatizar con las ideas socialistas?
Socialismo es gobierno de los sabios______Yo creo que esa pregunta es tautológica: el núcleo de las ideas socialistas es el dominio de los letrados o clérigos: bien sean abogados, filólogos, antropólogos, sociólogos, periodistas, pedagogos, poetas o pintores. ¿Habrían de ser esos grupos partidarios de dominar a la sociedad o de tener un papel subalterno? La pregunta me hace recordar a un futuro empleador que me preguntó hace un montón de años cuánto quería ganar: la respuesta es obvia e inane.
Un siglo aleccionador______En todo caso, la experiencia del siglo XX es abrumadora, la adhesión de los intelectuales al socialismo fue casi unánime. Más todavía al socialismo de inclinaciones nacionalistas que al ligado al marxismo. Los que valoran la adhesión de grandes figuras intelectuales a la izquierda actual deberían recordar la lista de amigos de Hitler: grandes novelistas, como Knut Hansum; filósofos, como Martin Heidegger; compositores de primer nivel, como Richard Strauss. No hace falta decir que el gremio más leal y mejor premiado fue el de los maestros: es que educar es un trabajo duro y resulta más fácil hacer propaganda política que transmitir conocimientos.
Socialismo nacional______Pensando en un socialismo religioso y nacionalista y en lo que representa en términos educativos, no puedo dejar de recordar algo que leí ayer en la columna del inefable
Andrés Hurtado García:
De entrada, el mejor colegio es el que mejor educa para el país, sin olvidar los compromisos con la globalización. Los colombianos necesitamos una educación en solidaridad frente a las tremendas desigualdades que nos impiden progresar. El alumno debe empaparse profundamente en los valores de la justicia social anexos a nuestra pobreza, hambre, desempleo, violencia y grandes carencias sociales. El alumno debe empaparse profundamente en los valores inherentes a la Tierra, a los recursos naturales, o dicho en palabras más egoístas, en la supervivencia misma del hombre sobre el planeta, con respeto a los demás seres del universo.
______Me pregunto si no es eso precisamente lo que se hace, si aparte de inculcar opiniones políticas la educación en Colombia sirve de mucho. ¿No sería más útil que a la gente le enseñaran a trabajar? Un rasgo característico de esas estructuras es su carácter piramidal. Como en el juego fraudulento que estuvo de moda hace unas décadas, el poder del maestro depende de la capacidad de movilización de sus discípulos. El amor a la tierra que se inculca no conduce a que la gente no tire papeles en la calle ni menos a que clasifique la basura o piense en reciclar los residuos, sino en que se llene de odio contra los que no firmaron el protocolo de Kioto. Si el nivel de conocimientos de biología de los colombianos fuera un poquito más alto, tal vez esos juicios no serían tan absolutos. Pero biología es una de esas cosas que no saben los maestros y que van perdiendo importancia en la medida en que acceden al mando.
«Educar para el país»______Muy inquietante, muy socialista, es además la idea de que a la gente se la eduque «para el país». En este caso el fetiche es la patria, en otros es la utopía, pero siempre hay en los socialistas una marcadísima tendencia a negar las aspiraciones propias de los individuos para ensalzar ideales superiores. Tal como ocurría con la Iglesia católica, de la cual copian los intelectuales su papel en Latinoamérica, el último sentido del ideal es la obediencia al sacerdote. Para el socialismo del siglo XX, afortunadamente caduco en el mundo civilizado, el literato, el militante, el «científico social» ocupan ese papel.
Teocracia______Considerando el conjunto de la historia y dando por cerrado el capítulo socialista, que sólo tiene partidarios entre sectores reaccio- narios aferrados a privilegios, se puede ver claramente que sólo se tra- taba de otra teocracia. Yo creo que llegará el día en que los líderes de las diversas religiones lleguen a reconocer que las teocracias han sido funestas para los propios fines que se proclamaban al instaurarlas. A fin de cuentas la misión de la literatura o de la religión no es la adminis- tración de la fuerza ni de la organización social. ¿Alguien recuerda lo que era la producción literaria o pictórica en la Rusia anterior a la Revolución y lo que llegó a ser después? ¿Cuántos escritores cubanos formados antes del castrismo destacan en el conjunto de las letras hispanas y cuántos entre los formados bajo el régimen?
Enmascaramiento______Pensando en Colombia da tristeza pensar que se sientan legitimados a decidir por el conjunto social los lamentables patanes que ocupan el rango de «intelectuales». Es verdad que son representativos del país, pero también es verdad que su vocación no procede por lo general de circunstancias personales sino de la persistencia de los rasgos de la sociedad antigua. No es que el hombre locuaz, hipersensible y soñador opte por dedicarse a la literatura, sino que ésta es un destino corriente de las personas de buena familia. Otro tanto ocurre con la política, que sólo es una forma de acceder al mando y a los recursos, y en realidad de conservarlos.
______Lo que hay detrás de las pretensiones de los intelectuales, y por tanto del socialismo del trópico, no es más que la tradición de no trabajar. Las sociedades de las que proceden las de España y Latinoamérica se caracterizaban por excluir del poder a quienes trabajaban, con frecuencia cautivos vencidos en guerras. En la España del Renacimiento puede que no fueran esclavos, pero de todos modos había unos estamentos superiores que tenían aseguradas las rentas porque sus familiares tenían relaciones con el poder que conquistaba y saqueaba. Las ideas políticas de los intelectuales latinoamericanos son sólo la continuidad de esa forma de vida, de ese confort.
Jerarquía______Pero no sólo se enmascara la exención del trabajo de las personas de calidad, sino también el otro rasgo de la sociedad esclavista: la jerarquía. En el disfraz formal del socialismo parece que todo el mundo tiene los mismos derechos y deberes, pero cualquiera que conozca una sociedad de ésas sabe que no todo el mundo tiene el mismo poder. Quienes conocen las organizaciones de izquierda colombianas, tanto las pequeñas como las grandes, tanto al formarse como cuando llevan décadas operando, no vacilan en reconocer que las personas de extracción social más alta tienen más autoridad y poder que las de otros orígenes. Bueno, es que los valores reales de esa izquierda son sólo la defensa de esa jerarquía.
La amenaza neoliberal______Considerado así, el socialismo aparece de nuevo enmascarando su verdadero sentido. Lo que se presenta como el proyecto de un mundo justo sólo es la conservación de un orden antiguo. Y esa defensa requiere incluso del crimen porque el mundo, sobre todo después de 1945, experimenta una marcadísima influencia de la forma de vida estadounidense. Lo que comporta el socialismo es la exclusión de la competencia, sobre todo de esa competencia que deriva de la riqueza obtenida en el juego de mercado. Y lo que esa competencia plantea es la reducción del poder de las personas cultas. Cualquiera puede acertar vendiendo algo o fabricándolo y enriqueciéndose gracias a su laboriosidad o a su talento. ¿Para qué iba a servir la educación de las personas de buena familia si es tan fácil desplazarlas?
Marca de clase______Es entonces cuando se puede relacionar la cultura con las castas de criollos y los proyectos socialistas. La cultura no existe por sí misma o por su utilidad social, sino porque define la categoría social de una persona. Todo el mundo puede comprobarlo ahora mismo, es muy raro que haya blogs colombianos que se escriban en inglés y que no sean socialistas. Eso de hablar en inglés ya aparecía en la novela de Alfonso López Michelsen como rasgo de los patricios de su tiempo.
______De hecho, en todas las sociedades basadas en la dominación de un pueblo extranjero, como en las provincias romanas o en la Europa medieval —en la que todavía había «paso franco», es decir, que los pertenecientes a ese pueblo no pagaban peajes—, y más todavía en la España de la Reconquista, siempre había rasgos del habla que separa- ban claramente las clases sociales. Incluso se llegó a hablar en verso.
______El mismo papel ocupan algunos conocimientos de literatura en la Colombia actual: sirven de excusa para obtener rentas increí- blemente superiores a las de la gente que trabaja. En tal sentido, la adhesión socialista de los intelectuales colombianos, su descarada
toma de partido a favor de la guerrilla, sólo es defensa de rentas y de poder. Por eso la aparente contradicción entre las llamadas a repartir la riqueza y la práctica real de repartírsela entre los que tienen puesto en el Estado o conexiones con las clases privilegiadas. ¡Un anticipo de la igualdad prometida! A mí me escandaliza que haya quien no se escandalice de semejante cinismo, por eso hablo de un daño genético. Es una imagen brutal que corresponde al descaro patibulario con que los ricos quieren repartir la riqueza.
Utilidad del arte______Algo que deprime cuando uno entra en las casas de los colombianos humildes y aun de clases medias bajas es la ausencia de decoración, de imágenes, de cuadros o fotografías de algún tipo. En una época se ponían los diplomas, y ahora el que tiene con qué pone una foto de los niños, y si es religioso alguna imagen de la Crucifixión o del Sagrado Corazón. Un cuadro, aunque sea una reproducción sin enmarcar, ennoblece un recinto, y por lo general todo el mundo reconoce el acto de ponerlos como una forma de hacer agradable la vida. Lo mismo se puede decir de leer literatura o escuchar música. Son cosas que forman parte del bienestar de la gente, un poco como se podría decir del erotismo.
______De ahí que a todos nos parezcan más agradables las casas de los que ponen cuadros y más interesante la conversación de quienes leen poesía. Lo que pasa es que esas cosas tan hermosas y necesarias se vuelven una excusa para no trabajar, para reivindicar el derecho a obtener rentas estatales sin producir nada. ¿Tengo que ganarme la vida yo que me quedo todas las mañanas mirando los cuadros que hay en la sala de mi casa? Lo que hay detrás es sólo el atavismo de pertenecer a una clase superior, y con frecuencia (yo podría contar muchas historias al respecto) se encuentra uno personas que en realidad aborrecen la cultura pero necesitan exhibirla todo el día para no degradarse socialmente.
Ocio fecundo______Me dirán que los profesores de literatura también trabajan, y yo me pregunto si los dominadores del arte del Kamasutra no trabajan. Bueno, tal como es este mundo, yo no encuentro nada mal que los profesores de literatura sean ricos y vivan bien, pero ni a la literatura le conviene que esas rentas sean impuestas por la fuerza o mediante engaño. Más aún: en cualquier lugar donde ha habido grandes logros en las letras o en las artes ha habido en principio cierta prosperidad y los creadores han tenido que ganarse el reconocimiento. En Colombia, es el sentido de la universidad y no sólo con las letras y las artes sino sobre todo con las «ciencias sociales» se pretende que ese reconocimiento sólo debe provenir del mismo gremio organizado de los sabios.
______Y eso es lo que se discute y lo que está en juego en todo momento en la vida colombiana. La guerrilla sólo es un instrumento de ese poder de las clases poderosas tradicionales, una tropa de asalto con la que se aseguran rentas y se pretende alcanzar la hegemonía absoluta, como ocurrió en Cuba.
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