sábado, abril 01, 2006

El país encantado

Encantar: 3. Germ. Entretener con
razones aparentes y engañosas
(Diccionario de la Real Academia
Española de la Lengua).

Nadie debe dudar de que la sociedad colombiana tiene grandes con- diciones para vivir engañada: la mayor parte del territorio está forma- da por selvas y montes agrestes, los grandes centros de cultura están lejísimos, nunca ha habido una aproximación al nivel de producción espiritual y aun material del mundo desarrollado y ni siquiera un es- plendor considerable de los pueblos prehispánicos...
______Tal vez bastaría esa imagen del aislamiento para entender a Colombia. Recuerda un poco a la Islandia de hace cien años, en la que ni siquiera la lengua había cambiado respecto a la que se hablaba en Noruega en la Edad Media. Sobre todo, Colombia es un país en el que se reproducen los valores de la sociedad primigenia, la de la Colonia española, y cualquier estudioso de los valores de la época podría encontrar el rastro presente en la Colombia actual.
______Lo principal: la necesidad de disfrazar con excusas religiosas próximas al fanatismo la realidad de saqueo, exterminio y esclavitud de los aborígenes. ¡Se los oprimía en aras de la religión del amor! ¿Es que acaso no se veía la perversidad y aun animalidad de sus costumbres? ¿Cómo podían haber vivido tanto tiempo ajenos a la Sagrada Hostia?

Culpar a las víctimas

______Ese molde se reproduce a la perfección hoy en la industria del secuestro, crimen que por lo demás ya practicaron los españoles desde su misma llegada al continente. También se culpa a las víctimas y se les atribuye la perversidad inherente al capitalismo. Parece mentira que nadie acepte que la mayoría de las personas que cuentan con educación superior en el país han justificado durante décadas de diferentes maneras esa industria, siguen apoyando al sector político que exige que se premie con puestos de poder a sus responsables últimos y sobre todo se oponen a todo lo que podría acabar con las organizaciones dedicadas a ella.
______ Se me replicará que ese apoyo es deliberado y activo sólo por parte de una minoría, pero curiosamente es la minoría que representa a la cultura, a las universidades, a la función pública y a la prensa. Y ni siquiera se trata de que los demás justifiquen a los secuestradores, sino que el secuestro se convierte en un hecho anodino, del que ni siquiera vale la pena preocuparse porque el enemigo que se condena es el gobierno de turno, sobre todo el gobierno estadounidense de turno.
______Bueno, sinceramente lo que produce escándalo es que alguien se preocupe por eso. Sin duda tiene que tratarse de que uno obedece a intereses perversos, pues la gente decente y educada no pierde el tiempo hablando de eso. ¿Cómo hago para explicar que si se dividiera el número de escritos relacionados con las vejaciones de los soldados que aparecieron en los blogs de los doctores justicieros entre el de los que se ocupan del secuestro el resultado sería «infinito»?

Maldita prohibición

______Algo similar, aún peor por lo grotesco de la indignación, ocurre con el narcotráfico. Como es algo que comporta rentas cuantiosas, casi siempre indirectas, claro está, para la parte privilegiada de la sociedad, obviamente, no cunde el entusiasmo a la hora de pensar en combatirlo. ¿Cómo se puede de todos modos «salvar la cara»? De nuevo, culpando a la prohibición. Nada disuade a la mayoría de los doctores de estar a favor de la despenalización del narcotráfico, es inútil repetirles que ellos mismos se indignarían si sus hijos pudieran comprar heroína en cualquier parte, que ni siquiera en Colombia habría un apoyo mayoritario a una medida así, que lo que digamos los colombianos no tendrá ninguna influencia en los países consumidores...
______ Se podría seguir hasta el infinito para sólo encontrar los mismos insultos y amenazas veladas. Como el molde colonial es el único referente moral de estas personas, realmente les produce hasta buena conciencia estar de parte de la legalización imposible y derivar rentas de la prohibición: ¿qué no darían los despreciados gringos por ser como ellos y alcanzar tanta lucidez y tan maduras certezas, por hacer suya esa nobleza del Quijote que apuesta siempre por las causas perdidas porque ve en ellas un valor superior y no se deja engañar por los oropeles del poder temporal?
______Claro, es el mismo sector social que deriva rentas de la industria del secuestro, sin la cual habría sido imposible conseguir tantas prebendas inverosímiles para los empleados estatales, y aun tanto control para repartir puestos y becas por parte de los grupos bien relacionados. Se puede decir que esas industrias existen en Colombia porque encuentran la sociedad cuyos valores y estructuras las pueden acoger. Y por eso mismo es una tontería esperar cualquier mejora por ejemplo del fin de la prohibición: pronto surgirían industrias más atroces porque no ha cambiado el estado espiritual que permitió las anteriores. Pero uno está prácticamente solo haciendo ver eso.

La utopía pertinaz

______El narcotráfico y el secuestro los llevan a cabo las guerrillas comunistas. Por una parte les dan poder para corromper a la sociedad y por la otra les permiten jugar con ventaja a la guerra y desviar rentas estatales a favor de su clientela, pero su sentido no es ninguna de esas industrias sino la aspiración a construir un Estado comunista. Ese proyecto no es un invento de las guerrillas sino que surgió en las ciudades, obviamente, y durante medio siglo ha sido el objetivo casi declarado del profesorado universitario y de la mayor parte de la intelectualidad. Lo sigue siendo, como sabe cualquiera que conozca el medio.
______La caída del comunismo determinó en todo el mundo la desaparición de los partidos comunistas y el retroceso drástico de todos los grupos que pretendían imponer una sociedad de ese estilo. En Colombia no: el éxito de la estrategia guerrillera-sindical fue tan grande que los sectores sociales beneficiados de algún modo se compro- metieron con el proyecto. En realidad sólo recayó en manos de los mili- tantes comunistas, guerrilleros o intelectuales, la responsabilidad de defender el orden antiguo, pues curiosamente la retórica revolu- cionaria condujo a una sociedad bastante parecida a la de la Colonia, con un clero riquísimo dedicado a predicar la utopía de la justicia, unos funcionarios públicos casi omnipotentes en comparación con los demás y unos esclavos remotos sacando de «laboriosos infiernos» las rentas de la nobleza.
Una opción como otra cualquiera

______Por eso decir algo tan obvio como que el comunismo fue un crimen colectivo, el mayor que ha presenciado la humanidad, suena a extremismo en Colombia. La gente se siente culpable cuando traiciona los valores amables, igualitarios y justicieros que permiten a los luchadores pensionarse a los cuarenta años, recibir las rentas de veinte personas, cobrar el sueldo más la pensión... ¿Cómo explicar que en ningún país civilizado hay vacilaciones a la hora de condenar no sólo el comunismo sino también sus supuestos teóricos?
______En Colombia es casi unánime entre la gente educada la aceptación de ciertos «errores» del comunismo a cambio de ciertas nociones que quedan salvadas, como los «derechos económicos y sociales» o «la función social de la propiedad». ¿Alguna duda sobre la perversidad intrínseca del capitalismo o sobre la noción de lucha de clases? Habría de tratarse de gente ajena a Colombia, o por lo menos ajena a los estratos altos.
______Pero no es, como se podría creer, que la gente eche de menos a Brezhnev o las retahílas de la propaganda soviética, es que el hecho central de la historia del siglo XX no es motivo de ninguna reflexión. No aparece en los medios, y en las clases hay una clara mayoría de profesores que más bien lo ven con simpatía y en todo caso los demás lo consideran una opción ideológica respetable. Como si respecto a la nutrición a los niños se les enseñara que es posible la combinación de verduras, cereales y proteínas animales o bien el excremento humano, en que ya están mezclados todos esos ingredientes.

El poder de la «superestructura»

______Martha Harnecker, una profesora universitaria chilena que ahora vive en Cuba y hace unos años salió en defensa de las FARC, popularizó en los años sesenta un libro de materialismo histórico en el que se agrupaba bajo el nombre de «superestructura» a los medios de comunicación, las instituciones religiosas y educativas y la vida cultural. Aceptando ese concepto, se puede decir que en Colombia esa «superestructura» está al servicio de la causa comunista. Es decir, a favor de la causa de preservación del orden antiguo, pues lo logrado hasta ahora por el sindicalismo estatal es sólo el comienzo. La sociedad a la que aspiran implicaría castas hereditarias como en Cuba y claras condiciones de compartimentación social y aun racial.
______En todo caso, en Colombia hay una adhesión unánime y clara al proyecto comunista por parte de esos sectores. Esa tarea se vuelve «encantamiento» en el sentido reseñado arriba: no se trata tanto de convencer a nadie de afiliarse al partido comunista o algo así, cuanto de entretener a la sociedad para que el narcotráfico resulte tolerable y no se haga nada contra el secuestro. El método es sobre todo el viejo recurso al nacionalismo, pero también a la envidia. El lector desprevenido de la prensa (o de los blogs), el alumno desprevenido de un colegio público o de una universidad, etc., no sale preocupado por la situación de los secuestrados ni por la amenaza de los terroristas cuanto por la perversidad de los estadounidenses y algo peor: el peligro de llegar a parecérseles: «Sólo nos falta invadir un país más débil que nosotros para robarles el petróleo y aprobar la pena de muerte para los delincuentes pobres».
Cuba, la acosada

______Pongamos que un investigador se pone a buscar la noción predominante en Colombia sobre Cuba: en lugar del acoso que sufre la gente que puede estar en desacuerdo con el régimen o aun oír emisoras de radio distintas de las permitidas, o de la condena de la mayoría a una miseria espantosa, los colombianos, a partir de la información que reciben y de los valores que casi a la fuerza comparten, se acostumbran a repetir que Cuba está acosada por el «bloqueo» estadounidense. ¡Vaya uno a decirles que no hay ningún bloqueo, que hasta armas salen tranquilamente de Cuba hacia otros países y aun la cocaína entra sin problemas al país!
______Pero pierde su tiempo quien espere encontrar una mayoría de personas partidarias del régimen cubano: es que sencillamente una dictadura de medio siglo que convirtió a un país mucho más rico y desarrollado que Colombia en el más pobre del continente después de Haití no es objeto del menor comentario, salvo cuando sale el correspondiente editorial de El Tiempo llamando a la lucha en defensa del régimen, supuestamente amenazado por una agresión estadouni- dense, cuando no la declaración del actual alcalde de Bogotá según la cual ese régimen es una muestra de dignidad, o bien la de la escritora Laura Restrepo, según la cual eso, otra Cuba, es lo que ellos pretenden.
______Ni modo, los demás no tienen tiempo de preocuparse por los «gusanos». ¿Habrá que recordar que esa indiferencia ante la suerte de los cubanos es idéntica a la que se da en relación con los secuestrados? Bah, si al menos los propios parientes de los secuestrados, o aquellos que salieron con vida de esa experiencia se interesaran por la libertad... Es que conviene más no complicarse la vida haciendo demasiadas preguntas.
El camino de Venezuela

______Ese mismo silencio ocurre en los medios respecto a Venezuela: ciertamente no hay ninguna preocupación por la supresión de la democracia en ese país ni por la tentativa de crear un imperio totalitario por medio de todo tipo de presiones en todo el continente. Cuando no es la simpatía mayoritaria en las universidades públicas y entre los afiliados a Fecode, que son en esencia los grandes difusores de la ideología narcosecuestradora, es el desinterés «natural» de los grandes medios. También hay cosas más importantes que sirven para «encantar» a la gente.

La escuela pública y el totalitarismo

De todas las transformaciones que ha experimentado la sociedad en los últimos siglos la más trascendente es la de la educación. La alfabe- tización general y la enseñanza de rudimentos de todas las ciencias permitieron multiplicar la productividad en todos los países que se adelantaron a implantar la escolarización obligatoria. Pero al mismo tiempo la educación se convirtió en el principal medio de poder del Es- tado, el que más aseguraba el control de la población y la transmi- sión de aquello que interesaba al gobernante.
______Por eso todos los regímenes totalitarios han mimado a los maestros, y sin su lealtad sería inimaginable el poderío que alcanzó a tener el partido nazi en la sociedad alemana de los años treinta, igual que todas las tiranías comunistas o aun regímenes exóticos como el de Sadam Husein. De algún modo, para el maestro es más relajado transmitir una propaganda que convertir en lectores o en personas diestras a sus alumnos. Más cuando la adhesión al partido asegura el ascenso social, como ocurrió con muchos maestros en la Camboya de Pol Pot o con muchos fecodistas en Colombia. El resultado tiende a ser el mismo: del adoctrinamiento se sale aún más indefenso para sobrevivir en la intemperie de la realidad que del analfabetismo.

La doctrina hegemónica

En fin: el comunismo en Colombia es máscara del viejo esclavismo y todas sus formas corresponden a las de la sociedad colonial porque el país sigue aislado y las bases de la mentalidad corriente siguen siendo las mismas. La escuela pública ha reemplazado a la iglesia como lugar en el cual se transmiten los valores del país y las columnas de prensa a las pastorales del obispo. Bush fácilmente reemplaza al demonio. Pero el comunismo se llama «democracia», según la interpretación que hacen los medios y los maestros, y por eso el partido que agrupa a las diversas sectas comunistas se llama «Polo Democrático».
______Porque entre las tareas principales de la prensa está la de discriminar entre la guerrilla y la «izquierda democrática», que casualmente se dedica a oponerse a cualquier cosa que se hiciera para combatir a la primera y propone una negociación que en la práctica sólo sería una expansión y un reconocimiento del poder guerrillero. ¿Qué es lo democrático de esa izquierda? Hoy en día abundan las protestas de rechazo de la lucha armada, que extrañamente son complementarias a la exigencia de que se la premie, pero hace cinco años los periódicos hablaban de izquierda democrática para referirse a personas que abiertamente aplaudían las masacres guerrilleras.
______No ha cambiado nada: el supuesto rechazo de la lucha armada que señalan Carlos Gaviria y Patricia Lara no se debe entender como apoyo a ninguna acción contra las FARC, sino como negativa a participar. «No nos gusta tener que hacer esto, pero tenemos a su hijo porque nuestra lucha por la justicia social requiere recursos. Somos los primeros enemigos del secuestro, pero no vamos a sacrificar el objeto de nuestra lucha.»
La prensa amiga

______Ni el más iluso debe esperar que la prensa vaya a registrar semejante distracción. El hecho de que negociar sea propiamente la forma de las FARC de hacer la guerra no es objeto de ninguna denuncia, ni de que todo el entorno de apoyo a las FARC esté a favor del candidato Gaviria. De nuevo se trata del mismo truco de «entretener», hacer que los propios seguidores se olviden de los secuestros y del narcotráfico y que los incautos realmente lleguen a creer que se trata de algo distinto.
______En ese contexto llama la atención poderosamente la inde- fensión de las víctimas. Los propios enemigos de las guerrillas se mues- tran patéticamente «entretenidos». Según el general Álvaro Valencia Tovar, en 1998 «una obsesión de paz nublaba la realidad hasta crear la fantasiosa certeza de que la paz se hallaba al alcance de la mano», como si esa percepción no fuera una creación deliberada de los medios y perfectamente armónica con los planes guerrilleros.
______De modo que el país sigue en su eterna distracción y a nadie le llama la atención que casi todos los días aparezca en la prensa el correspondiente artículo dedicado a relacionar a Uribe con las AUC y a hacer propaganda del candidato del partido comunista.

La rancia derecha

______Nada que no sea ya rutinario, sólo el increíble descaro que exhiben los propagandistas de la «izquierda democrática». Según Óscar Collazos, denunciar las propuestas «pacifistas» del candidato Carlos Gaviria como parte de la misma estrategia de las FARC es algo de la «rancia derecha». ¿Cómo explicar que la democracia no puede transigir con el premio de las masacres, que el crimen no puede ser fuente de derecho, que no puede haber democracia si se negocian las leyes con unas bandas de asesinos, que a éstas se les han dado todas las condiciones para que busquen una salida y aun queden impunes y hagan política dentro de la ley...?
______¿Cómo explicar que el sustento principal de la industria del secuestro es esta clase de sofismas según los cuales la defensa de las bases de la democracia es «de rancia derecha»? Los secuestradores y masacradores propiamente dichos sólo son peones de esta clase de gente. Bueno, ni siquiera: son más bien compañeros de trabajo. La acepción de «encantar» que señala el diccionario se usaba en el lenguaje de germanía para aludir a los que entretienen a la gente en la puerta mientras sus compañeros desocupan la casa por atrás.
______De ese modo el tema principal de la vida política actual, el del combate eficaz contra el narcoterrorismo, se vuelve una opción de derecha, por cuanto la opción de izquierda es la negociación, es decir, la ampliación del proyecto guerrillero. ¿Cómo explicar que es sólo una entre decenas de campañas veladas de la prensa para ocultar la identidad de intereses entre los sectores parasitarios de la sociedad y las guerrillas y el afán consecuente de impedir que se haga algo para acabar con esas bandas?
______El poder de esos medios es extraordinario y la frivolidad de los colombianos también. Por eso no sería raro que finalmente tuviera éxito la campaña del jurista que basa sus propuestas políticas en definiciones constitucionales (y no en cálculos de lo posible o lo necesario) y que cree que la democracia comporta el reparto de la riqueza y la paz la armonía en materia económica, del liberal, en fin, que curiosamente, colombianamente, representa al partido comunista.

La responsabilidad del votante

______Toda la sociedad lo pagará, pero a fin de cuentas es un poco la responsabilidad de cada uno, pues basta con reflexionar un poco para encontrar un «motivo conductor» en la propaganda de los medios. O para acordarse de la fama del país, del récord en todas las modalidades del crimen, del cinismo de los terroristas que decidirían, según la propuesta del candidato de la «izquierda democrática» en reemplazo de los ciudadanos. La mayor parte de las estafas cuentan con la complicidad del estafado.

7 comentarios:

  1. No encontré Bizarro en las 'palabras cambiadas' entonces no se si su país es Valiente o es el bizarro mal usado de nuestra juventud. Saludos

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  2. El País Bizarro es la versión en términos de geografía del "Mundo Bizarro" de Supermán. El infierno de Swedenborg en el que una especie de subhombres espeluznantes se apuñalan sin cesar y se dan aires, como si no hubiera ojos que los percibieran en lo que son.

    Usted no necesita mucha explicación: mira la foto que escogió y sabe de qué se habla.

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  3. Anónimo7:21 p.m.

    http://www.elespectador.com/historico/2006-04-02/contenido_MI-37.htm

    para que se entretengan usted y Diego40

    mas parcializado para donde este blog de cuarta

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  4. Respondón8:00 p.m.

    Para el último anónimo: Bejarano es un resentido porque su paso desastroso por la jefatura del DAS solo se borra, en su torcido juicio, con un profundo nadaismo en lo que a seguridad se refiere.

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  5. El anónimo nos recomienda un artículo de quinta para contrastarlo con nuestro blog de cuarta.

    Lo que yo no entiendo es con qué cara viene esta clase de gente luego a quejarse porque alguien los trató de "guerrilleros", si para ellos todo el que denuncie a la guerrilla es un "paramilitar".

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  6. Hay algo de ciertas prosas que ya delata la inmoralidad más repugnante, como ocurre con el artículo de Bejarano. Ese tipo de calumnias "brazo armado del uribismo", tratándose de algo que en Bogotá y en todo el país despierta adhesión de la mitad de la gente, sólo se vuelve a favor de las AUC. Las verdades del artículo sólo son pretextos de la mala fe del autor, como ocurre con alguien que representa a los rábulas desaprensivos como una caricatura.

    Pongamos que las AUC mantengan armas escondidas y combatientes no declarados, es lo que haría cualquiera y la cuestión no es si se han entregado a la justicia sino si se han desmovilizado y han cesado en sus acciones, que es para lo que se negoció. Ahí está pintado el tinterillo tratando de hacer olvidar que el Estado nunca venció a esas bandas y que combatirlas habría sido tan difícil como combatir a las guerrillas, y sólo habría servido para que éstas vencieran.

    Eso, impunidad y disfrute de sus riquezas ilícitas es lo que ofrece el gobierno a las guerrillas. Si Colombia no fuera un país en el que predominan personajillos como Bejarano y sus hinchas, sin duda sería posible castigar todos los crímenes.

    Porque esa clase de antiuribismo es sólo adhesión a las FARC, y lo desesperante es que mucha gente honrada se niega a verlo.

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  7. Anónimo10:27 a.m.

    Alejo.

    Colombia es una Sociedad Extremadamente violenta pero la parte mas violenta es la compuesta por su casta social predominante donde el fango de sangre que dejan a su paso es la seña que distingue a esta Sociedad congelada en la barbarie, para un rico y muy educado Álvaro Leyva no le es ajeno jugar Políticamente con la muerte de sus victimas igual que para la “Eminencia” de Carlos Gaviria, lo peor es que los aspirantes a doctores quieren imitar a personajes semejantes.

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