lunes, abril 03, 2006

La negociación amenazada

Por lo general se publica un blog para dar a conocer las propias opiniones, o bien datos o relatos de hechos que pueden interesar a algún lector. Pero hay circunstancias en las que realmente más que decir algo lo que uno quiere es interrogar a los posibles lectores para poder entender algo. Tal vez eso ocurra con más frecuencia de lo que parece, pues no es tan raro que las cosas que los demás tienen en la cabeza son bien diferentes de lo que uno se imagina.
______De modo que me gustaría que el lector se planteara desde ahora contestar a una cuestión respecto de la cual mi imaginación no alcanza a vislumbrar ni el menor atisbo de luz. Se podría plantear así: ¿cree usted que la solución al conflicto guerrillero pasa por un acuerdo que debe comportar cambios institucionales o legislativos? Me parece muy grave que al respecto no se conozca la opinión del presidente, de los candidatos presidenciales, de los principales líderes políticos, salvo los de la «izquierda democrática», de la mayoría de los comentaristas no alineados con ese discurso opositor y aun de los editores de blogs.

¿Qué es lo negociable?

______Me pareció gravísima la derrota dialéctica que le infligió Tiro- fijo a Andrés Pastrana cuando le preguntó: «¿Qué es lo negociable?». El entonces presidente no podía contestar que era la desmovilización y el perdón, pues ni tenía fuerza militar para imponerla ni autoridad después de acordar una agenda de la cual se esperaba sacar un nuevo país. El problema es que los demás tampoco saben, y en todo caso no quieren saber.
______Con alguna excepción, el columnista Alfredo Rangel, ex candidato al Senado por la lista del «uribista» Cambio Radical sí parece estar dispuesto a contestar a esa pregunta. Y lo que me inquieta es que sus opiniones puedan ser las del líder de ese partido y aun de otros políticos de la supuesta mayoría que apoya al gobierno. Más lejos aún, tal vez de la inmensa mayoría de la sociedad, lo cual sencillamente asegura, desde mi punto de vista, varias décadas de guerra más. Rangel se estrena como columnista de Cambio con un artículo sobre La extradición de las FARC, asunto que ya mereció airadas respuestas de toda la gran prensa.
El mayor problema de este anuncio es que la lucha contrainsurgente queda refundida en la lucha anti- narcóticos.
______La fiscal de Estados Unidos ha acusado a las Farc de ser el más grande cartel de drogas del mundo, de haber intro- ducido directamente cocaína a ese país por un valor de 25.000 millones de dólares, y ha solicitado la extradición de casi todo el Secretariado y de varias decenas de sus integrantes, para cuya captura anunció que todas las opciones estaban abiertas. Lo primero enturbia las posibilidades de paz, lo segundo es una ligereza y una exageración, y lo tercero es un anuncio inquietante.
______¿Cuáles son las posibilidades de paz? Algunos creíamos que sólo dependían de la derrota de las guerrillas, sobre todo de su rechazo por la población en las urnas. Parece que el señor Rangel cuenta con una negociación por la que las FARC no tienen ningún interés y en la que nadie creería. Acerca de si la cantidad de que habla la fiscal es «una ligereza», conviene recordar que la señora tiene un cargo judicial en el que tiene que demostrar sus afirmaciones. Lo que encuentra «in- quietante» Rangel es esperanzador para los demás: una operación de comandos de elite que capturen a miembros de la cúpula de las FARC. ¡Eso serviría para la negociación!
______En efecto, si bien las Farc obtienen más de la mitad de sus ingresos de la siembra de coca y la producción de cocaína, siguen siendo un grupo insurgente que busca objetivos políticos a través de medios militares. Con éste, el Estado tendrá que hacer una negociación política de abultado contenido, luego de un duro pulso militar. Señalarlo como un simple cartel de la droga de carácter mafioso no ayuda a ese propósito y resta legitimidad a un futuro acuerdo político para la reconciliación nacional.
______Esto es lo que para mí resulta abrumador, sobre todo porque no sé si es una opinión de este columnista o algo que comparten los políticos y los ciudadanos politizados. Lo de llamar «medios militares» a las bombas y secuestros de rehenes es propaganda de las FARC. ¿Hay algo que se pueda llamar «crimen»? Pero ¿se puede aplicar la ley a alguien que busque objetivos políticos? No, el asesinato también, como el narcotráfico, se puede considerar un crimen accesorio. «Que no, que fulanito mataba gente porque quería ser ministro, no lo puedes juzgar por homicidio.» Repugnante.
______Pero ¿quién asume que el Estado emprenderá una negociación política de «abultado contenido». Alguien debería responder, lo que mantiene la actividad guerrillera es esa certeza de que habrá esa negociación política y sobre todo la tendencia de la gente a escurrir el bulto. No puede haber ningún contenido institucional o legislativo, más allá del que concierna a la situación de los combatientes, que se vaya a negociar con una banda de asesinos sin que eso signifique abolir la de- mocracia. ¿Alguien recuerda algún conflicto entre un régimen demo- crático y una banda criminal que haya terminado repartiéndose el poder?
______Se puede poner el caso de España, donde los crímenes de ETA son una centésima parte de los de las FARC, donde la banda cuenta con el apoyo manifiesto de más de un 15 % de los vascos, donde el nacimiento de la banda resulta excusado para mucha gente por la experiencia anterior del régimen franquista y donde el actual pre- sidente intenta buscar una negociación de paz para formar una gran coalición contra el partido rival. La primera urgencia de Zapatero cuando anuncia que negociará con ETA es que no habrá ningún «precio político» por la paz. Es algo que debería tener todo el mundo claro.
______Mi inquietud es acerca de si las opiniones de Rangel expresan la opinión de los políticos que apoyan al gobierno, habida cuenta de su inscripción en las listas de Cambio Radical. Para mí el matiz que hay entre las afirmaciones de ese párrafo y las propuestas de los aliados políticos de los terroristas es demasiado sutil. Se premian las masacres o no se premian, son fuente de derecho o no lo son.
______Espeluznante es la idea de que los soldados están muriendo para que después el gobierno convenza a las FARC de negociar, tras un «pulso militar» en el que la banda juega con todas las ventajas y su principal arma es la fiscalización de las acciones de las FF AA. ¿Qué moral pueden tener los soldados? ¿Alguien le podría preguntar a Vargas Lleras o aun al gobierno? ¿Es que ésa es la opinión de los mismos militares y yo soy el único que se da cuenta de que mientras no se piense en derrotar a las guerrillas y exigir su desmovilización aquéllas verán a la sociedad amedrentada y conquistable?
______Se dice que con los paramilitares, siendo muchos de ellos narcotraficantes, se llegó a un acuerdo para su des- movilización. Pero este acuerdo fue prácticamente un some- timiento a la Justicia que no involucró una negociación ni un acuerdo político. Con las Farc, por fuerza de las circunstan- cias, será distinto: con ellas habrá un acuerdo político de hondo calado, y un acuerdo así no se hace, legítimamente, con un cartel de las drogas.
______«Por fuerza de las circunstancias», ¿se refiere a la escasa disposición de la sociedad a hacer frente al proyecto político de las FARC? Es que eso es lo que las mantiene activas. Por fuerza de las circunstancias precisamente es una tontería hacer cualquier esfuerzo contra las FARC porque el resultado final será de todos modos su triunfo. Y lo será mientras no se rechace de forma tajante lo que dice este columnista. Lo terrible es que nadie lo hace.
______Afirmar que las Farc introdujeron directamente a Estados Unidos 2.500 millones de dólares en cocaína es, al menos, una ligereza. Esto equivale a una suma mayor que todo el gasto militar del Estado colombiano. Una exageración evidente. Adicionalmente, estudios independientes demues- tran que las Farc no han llegado a introducir directamente cocaína a Estados Unidos. Pero si producirla en Colombia ame- rita la extradición, con la misma lógica el Estado colombiano podría exigir la extradición a Colombia de todos los norteame- ricanos involucrados en el mercado de cocaína en Estados Unidos, en la producción y suministro de insumos para su fabricación, en el mercado negro de armas y en el lavado de dinero.
______Rangel cambia aquí de 25.000 toneladas a 2.500. El valor jurídico de los «estudios independientes» forma parte de la colom- bianidad: pretender que la declaración de alguien que ni siquiera se cita sea prueba que refute la afirmación de la fiscal general de un país serio. Más o menos del mismo jaez son los argumentos que uno oye todos los días acerca del narcotráfico. Y más, el argumento leguleyo. ¿Nadie recuerda cuando Fabio Ochoa y Gilberto Rodríguez fueron extradi- tados de España a Colombia y no a EE UU? Pronto estuvieron libres.
______No se pide la extradición a Colombia de gente involucrada en el mercado negro de armas porque la justicia colombiana es inoperante, pero ¿es que hay pruebas contra alguien que vive en EE UU de estar involucrado en ese negocio que el señor Rangel conozca y que por algún motivo pasen inadvertidas a las autoridades estadounidenses?
______Se podría discutir si producir cocaína en Colombia amerita la extradición, que es como si cargar el arma con la que se mata a alguien que está al otro lado de la frontera tiene algo que ver con dispararla. Podría hacerlo una persona distinta de la que dispara, y con un abogado como Rangel quedar impune porque no se podría demostrar que haya sido un delito cometido en el otro país y en el propio cargar un arma no es delito. En realidad lo que amerita la extradición es la inoperancia de la justicia colombiana, pero ése es otro tema.
______Finalmente, la viabilidad de la extradición de al menos uno de los miembros del Secretariado de las Farc depende, obviamente, de su captura, es decir, del dudoso éxito del Plan Patriota. Por eso, la solicitud de extradición del Secretariado no sustituye el Plan Patriota; al contrario, supone su éxito. Entonces... ¿Es el anuncio de la Fiscalía sólo un pretexto para reforzar el Plan Patriota? ¿Se está abriendo la posibilidad de intervención militar directa de tropas norteamericanas en el Plan Patriota? Quién pone la plata, ¿pone la estrategia? Si esta es la prioridad de Estados Unidos, las prioridades de nuestra seguridad, ¿dónde quedan?
______Los que no queremos que deje de haber democracia en Co- lombia esperamos que sea el anuncio de la intervención estado- unidense en el Plan Patriota, y en cualquier operación que conduzca a la captura y extradición de los jefes de las FARC. Eso por cuanto las prioridades de seguridad de los colombianos consisten en que se deje de matar gente, ahí el «nuestras» de Rangel corresponde a las FARC. El «pesimismo» de Rangel respecto al Plan Patriota se explica por los primeros párrafos, ¿no se echaría a perder el «abultado contenido» de la reforma si la vasta operación militar tuviera éxito? Es indudable que vencer a la guerrilla no es fácil, pero a medio plazo sí se puede esperar que reforzando al ejército se las podría sacar de las regiones próximas al centro del país que dominan.
______El mayor problema de este anuncio es que la lucha contrainsurgente queda refundida en la lucha antinarcóticos, las cuales, aun cuando están relacionadas, tienen lógicas, dinámicas, instrumentos y objetivos distintos. Confundirlas sólo garantiza el fracaso de las dos, enredándose de paso las posibilidades de paz en Colombia.
______No, la lucha contrainsurgente es la lucha contra las FARC, lucha para la que hay recursos estadounidenses por tratarse de una organización de narcotraficantes. ¿No saber si se combate a la guerrilla comunista o a una organización de narcotraficantes asegura el fracaso de esa lucha? Hombre, respétese un poco, no nos venga a decir cosas así. ¿Y se van a enredar las posibilidades de la paz porque se amenace la tranquilidad de quienes la perturban?
______Ese anuncio es un golpe incruento a las FARC, algo que debilita su situación y permite precisamente esperar que, junto con otras acciones eficaces, como las relacionadas con el Plan Patriota, que podrían dar frutos en los próximos meses, se avengan a negociar su desmovilización.
______Sólo es que algunos no quieren que esa desmovilización llegue sino que esperan o bien que la guerra siga porque las labores de paz son muy rentables, o bien que la negociación los favorezca. Y la desgracia es que los demás no se pronuncian claramente a favor o en contra de esa negociación para premiar los crímenes.
______Siendo un poco rigurosos, la misma Ley de Justicia y Paz no debería estar a disposición de los terroristas por mucho tiempo. Debería ponerse un plazo para que expire y se acaben los beneficios de impunidad que comporta el sometimiento a la justicia. Pero para eso hace falta, como siempre, un poco de resolución por parte de la sociedad.

4 comentarios:

  1. Respondón8:08 p.m.

    Correcto en todo, a mi juicio. Hay puntos interesantes qué negociar en cuanto a la organización del estado colombiano y los alcances de la democracia, pero nada de esto le interesa a la guerrilla. Le interesa un estado totalitario al estilo cubano: no sé cuantas veces al respecto he citado a Laureano Gómez en el sentido de que "a la gente hay que creerla." El lobo tiene piel de lobo, hasta en sus manifestaciones más civilistas, así que el debate sobre lo que quiere la guerrilla tiene un fuerte aspecto de surrealismo, quizás de posmodernismo, donde las palabras no significan lo que dicen significar.

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  2. Respondón: Eso surrealista sólo se borra cuando se piensa en el interés de arriba, es decir, de quien financia Seguridad y Democracia, es decir, de Santos Calderón.

    Es que se vive en un sueño según el cual no hay partidarios de la guerrilla y los editoriales de El Espectador sobre la amenaza de extraditar a los jefes de las FARC o de intervenir para capturarlos, los artículos de Semana y demás son sólo visiones equivocadas.

    Un poco eso atraviesa toda la sociedad, donde los más sectarios estalinistas hablan con toda propiedad de los crímenes de las FARC, que casi son como los de Uribe. El no reconocer en la guerrilla el molde del orden de castas antiguo me parece a mí cada vez más una obstinación extraña.

    Y las cosas que haya que "cambiar" no se harán negociando con la guerrilla: ¿es que no tienen libertad para presentar sus candidatos y llevar sus propuestas al Congreso? Yo también creo que hace falta una Constitución liberal, y la tragedia es que si se le hiciera caso a Rangel empezaría a estar justificado levantarse en armas para buscarla.

    Y vuelvo a mi punto: ¿es eso lo que piensa Vargas Lleras?

    Si en Colombia hubiera verdadero periodismo hace tiempo que todo el mundo sabría quiénes son los partidarios de negociar las leyes. Pero si hubiera verdadero periodismo sería porque habría una sociedad madura que realmente ha rechazado el crimen como legitimación política.

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  3. Me gusta mucho jaime ruiz su punto de vista hacia el periodismo colombiano.

    En este pais hablar mal de la prensa o censurarla en sus errores puede llegar a ser muy peligroso, pero viniendo las criticas de Alvaro Uribe a la revista Semana bienvenidas sean. Creo que todo el pais vio la posicion del presidente hacia la revista semana que junto con la revista cambio quisieron armar una tramoya contra el presidente, pero lo mas chistoso es que nadie en el pais esta dispuesto a creer en las farzas y montajes de la revista Semana. Con indignacion leia como se le daba en la revista credito a un señor dictaminado como mitomano y peligroso para la sociedad como una fuente fideligna para convencer a los colombianos de que en la eleccion del 2002 hubo un gran fraude y me refiero al caso del Das que ya todos conocemos, afortunadamente salio el presidente a decirle al director tan convecido de sus argumentos poco periodisticos de que era un gran mentiroso y que su revista no era mas que un trampolin de montajes y mentiras, claro que la editirial de la revista portafolio salio rapidamente en la defensa del director aquel.

    estoy convencido junto con usted jaime ruiz de que ciertos sectores del cuarto poder desean al frente a un presidente como Carlos Gaviria y que para lograrlo pondran toda serie de trampas y portadas incidiosas para cambiar la opinion electoral, desafortunadamente para ellos ya paso el tiempo del Caguan.

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  4. Para John Jairo Patiño: claro, esperan echar a perder la campaña de Uribe y poner un presidente de su bando, amigo de la guerrilla, para lo cual tienen tres candidatos y dos de ellos tienen posibilidad de llegar a segunda vuelta.

    Y la prensa es manipuladora y dueña de la opinión de una forma que sólo expresa el esclavismo de que vienen sus dueños, pero la cuestión que importa es que hubo conductas muy reprochables por parte de Noguera y aun partiendo de que los medios son enemigos, hay que aceptar que también pueden tener razón.

    No en protestar porque los cuestionan, sino en informar de hechos que son gravísimos. No creo que les alcance para que la gente elija a otros, pero sí para debilitar la segunda presidencia de Uribe, el cual tendrá que ganarse de nuevo a la opinión pública para hacerse perdonar ese error.

    Gracias por participar.

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