Si alguna buena noticia hay en los días recientes es el enfrentamiento entre Chávez y Fox. No tanto una buena noticia para los «anti- chavistas» como para los que queremos ir más lejos, a replantear toda la ideología latinoamericana y a poner a todo el mundo a decidir si quiere seguir apegado a esa sociedad que conserva la mayoría de sus rasgos esclavistas o si se decide a adaptarse al mundo moderno. Cuanto más protagonismo adquiere el patán venezolano, más gente se suma a la «inmensa minoría» que quiere un continente integrado en los valores democráticos y liberales.
______La trayectoria del sátrapa es característica: un país desmo- ralizado por el petróleo y en crisis terminal busca entre las brumas de su miserable pasado al padre protector que un día fue Juan Vicente Gómez, como un hombre inmaduro al que le toca la lotería y se echa a la perdición y un día descubre que no puede pagar la vida a la que ya se ha acostumbrado y opta por el delito. El redentor no podía tener otra trayectoria que la de golpista, pues ésa es una tradición del continente. ¿O es que lo habíamos olvidado? Yo todos los días encuentro que muchísimos latinoamericanos realmente piensan que la democracia o el liberalismo son naturales, cuando son plantas que exigen unas con- diciones morales mínimas para arraigar en un erial de matonismo y latrocinio como nuestra región.
______El golpista ilusiona a la sociedad, que a fin de cuentas lo eligió libremente por abrumadora mayoría, pero carece de un partido político que lo respalde y de organizaciones que hagan de correa de transmisión con la sociedad. ¡No podía dejar de encontrarse a las decenas de sectas universitarias que desde los años sesenta intentan construir en Venezuela su paraíso a la cubana! No podía fallar: por mucho que en su día la retórica fuera la condena de los militares, sobre todo de los golpistas, los herederos del Che Guevara, en cuanto fósiles de la Latinoamérica moribunda, como el mismo Chávez, encuentran por fin el acceso a los cargos públicos, y por fin la esperanza de que serán vitalicios. ¿Para qué repetir que ése es todo el sentido de la izquierda en nuestra región, el tener acceso a cargos sostenidos por la fuerza en los que no se corren riesgos personales ni se tienen pérdidas ni se fracasa, y en cambio sí hay grandes ventajas respecto a los demás? ¿Para qué repetir que ésa era la condición de los funcionarios coloniales, autorizados a robar siempre y cuando mantuvieran el favor de la Corona?
______La historia latinoamericana tiene muchas variantes pero se puede resumir en el acto fundador, la Conquista, el saqueo de las riquezas de los aborígenes a manos de unas tropas eficientes y resueltas. No puede fallar que en cuanto alguien acumula riquezas está expuesto a ser víctima de esas tropas, trátese de la Revolución cubana o del secuestro en Colombia, de Perón o de Allende. Chávez viene a representar lo mismo. Sus víctimas no son los «corruptos» que se quedaron con las fortunas petroleras de otras décadas, que las tienen a buen recaudo en otros países, sino los inmigrantes europeos que al precio de grandes esfuerzos habían organizado empresas y reunido algún patrimonio. Algún día se evaluará lo que perdió toda esa gente gracias al milagroso caudillo que ha hecho cerrar el 65 por ciento de las empresas del país y ha aumentado la miseria pese a la ingente fortuna petrolera.
______Pero en fin: si un país es decisivo en el continente, si un país está llamado a liderar a Latinoamérica por su demografía, su PIB, su tradición, su producción cultural y su peso histórico, ese país es México. Por eso la agresión del matón caribeño, una sacudida al co- razón de todos los mexicanos, y la respuesta del presidente Fox tienen un impacto colosal, ponen a los mexicanos a tomar partido en la pró- xima contienda electoral por una Latinoamérica renovada y moderna, por la prosperidad y la democracia, o por el viejo nacionalismo y los viejos complejos, tras los que se oculta la vieja sociedad de castas.
______Ojalá los mexicanos se hicieran conscientes de aquello que tantas veces mencionaba Octavio Paz sobre el antiamericanismo: que durante todo el siglo XIX y hasta principios del siglo XX no era más que una bandera de los conservadores. Ojalá se acordaran del hombre que sí fue una respuesta a la exclusión étnica y sí puede llenar de orgullo a los indios del continente: Benito Juárez, que al tiempo que liberal era entre los mexicanos el menos antiamericano de su tiempo.
______Da igual que López Obrador no sea lo mismo que Chávez o que trate de culpar a Fox. La única forma en que el episodio podría favorecerlo electoralmente sería tal vez solidarizándose de forma resuelta con su presidente. Pero eso lo haría perder prestigio entre los reaccionarios que están más cerca del subcomandante Marcos, y tal vez lo haría parecer oportunista. Pero suponiendo que salvara su candidatura, que la crisis de identidad no lo desdibujara a ojos de los mexicanos, ya se habría comprometido con la democracia liberal de un modo que los castristas no le perdonarían.
______Yo diría que esta vez la magia del trapo rojo, del rencor y los complejos y las bajas lealtades patrioteras no le están resultando a Chávez. Primero porque el nacionalista mexicano lo verá como un tiranuelo energúmeno de un país al que desprecia tratando de reinar sobre México. Y segundo porque los mexicanos tienen forma de saber que los proyectos demagógicos como el del Mussolini del trópico sólo producen miseria.
______Pero aun suponiendo que el incidente favoreciera la candi- datura de López Obrador y que éste siguiera una política afín a Chávez, ¿no es hora de que los mexicanos experimenten un poco de la medicina que quieren probar? Al menos que sean conscientes, que sepan que optan por un modelo de tiranía grotesca y se vayan preparando para contar a sus hijos que ellos no sabían nada, un poco como los nazis alemanes o como esos izquierdistas colombianos que todavía quieren convencernos de que la industria del secuestro es una perversa intromisión selenita de la que ellos no saben nada, de que los del frente Manuel Cepeda Vargas son unos feos malhechores sin ideales mientras que el columnista Cepeda II es un filántropo ansioso de que cese la crueldad y de que los secuestradores renuncien a sus fechorías. Que me perdonen los nazis: el cinismo de nuestros mamertos los hace aún más repulsivos. Caso aparte es el periódico El Tiempo, en cuyo editorial de hoy se habla del «beligerante antiimperialismo» del sátrapa: ¿puede haber mejor definición de «imperialismo» que lo que hace Chávez?
______Como colombiano albergo la expectativa de que el proceso que vivimos en nuestro país con respecto al narcoterrorismo lo viva el resto del continente con respecto al payaso de Barinas. ¡Nada mejor que tener dos bandos claramente definidos y saber si se quiere vivir más bien como en Chile o más bien como en Cuba! Que cada cual asuma las consecuencias.
______La trayectoria del sátrapa es característica: un país desmo- ralizado por el petróleo y en crisis terminal busca entre las brumas de su miserable pasado al padre protector que un día fue Juan Vicente Gómez, como un hombre inmaduro al que le toca la lotería y se echa a la perdición y un día descubre que no puede pagar la vida a la que ya se ha acostumbrado y opta por el delito. El redentor no podía tener otra trayectoria que la de golpista, pues ésa es una tradición del continente. ¿O es que lo habíamos olvidado? Yo todos los días encuentro que muchísimos latinoamericanos realmente piensan que la democracia o el liberalismo son naturales, cuando son plantas que exigen unas con- diciones morales mínimas para arraigar en un erial de matonismo y latrocinio como nuestra región.
______El golpista ilusiona a la sociedad, que a fin de cuentas lo eligió libremente por abrumadora mayoría, pero carece de un partido político que lo respalde y de organizaciones que hagan de correa de transmisión con la sociedad. ¡No podía dejar de encontrarse a las decenas de sectas universitarias que desde los años sesenta intentan construir en Venezuela su paraíso a la cubana! No podía fallar: por mucho que en su día la retórica fuera la condena de los militares, sobre todo de los golpistas, los herederos del Che Guevara, en cuanto fósiles de la Latinoamérica moribunda, como el mismo Chávez, encuentran por fin el acceso a los cargos públicos, y por fin la esperanza de que serán vitalicios. ¿Para qué repetir que ése es todo el sentido de la izquierda en nuestra región, el tener acceso a cargos sostenidos por la fuerza en los que no se corren riesgos personales ni se tienen pérdidas ni se fracasa, y en cambio sí hay grandes ventajas respecto a los demás? ¿Para qué repetir que ésa era la condición de los funcionarios coloniales, autorizados a robar siempre y cuando mantuvieran el favor de la Corona?
______La historia latinoamericana tiene muchas variantes pero se puede resumir en el acto fundador, la Conquista, el saqueo de las riquezas de los aborígenes a manos de unas tropas eficientes y resueltas. No puede fallar que en cuanto alguien acumula riquezas está expuesto a ser víctima de esas tropas, trátese de la Revolución cubana o del secuestro en Colombia, de Perón o de Allende. Chávez viene a representar lo mismo. Sus víctimas no son los «corruptos» que se quedaron con las fortunas petroleras de otras décadas, que las tienen a buen recaudo en otros países, sino los inmigrantes europeos que al precio de grandes esfuerzos habían organizado empresas y reunido algún patrimonio. Algún día se evaluará lo que perdió toda esa gente gracias al milagroso caudillo que ha hecho cerrar el 65 por ciento de las empresas del país y ha aumentado la miseria pese a la ingente fortuna petrolera.
______Pero en fin: si un país es decisivo en el continente, si un país está llamado a liderar a Latinoamérica por su demografía, su PIB, su tradición, su producción cultural y su peso histórico, ese país es México. Por eso la agresión del matón caribeño, una sacudida al co- razón de todos los mexicanos, y la respuesta del presidente Fox tienen un impacto colosal, ponen a los mexicanos a tomar partido en la pró- xima contienda electoral por una Latinoamérica renovada y moderna, por la prosperidad y la democracia, o por el viejo nacionalismo y los viejos complejos, tras los que se oculta la vieja sociedad de castas.
______Ojalá los mexicanos se hicieran conscientes de aquello que tantas veces mencionaba Octavio Paz sobre el antiamericanismo: que durante todo el siglo XIX y hasta principios del siglo XX no era más que una bandera de los conservadores. Ojalá se acordaran del hombre que sí fue una respuesta a la exclusión étnica y sí puede llenar de orgullo a los indios del continente: Benito Juárez, que al tiempo que liberal era entre los mexicanos el menos antiamericano de su tiempo.
______Da igual que López Obrador no sea lo mismo que Chávez o que trate de culpar a Fox. La única forma en que el episodio podría favorecerlo electoralmente sería tal vez solidarizándose de forma resuelta con su presidente. Pero eso lo haría perder prestigio entre los reaccionarios que están más cerca del subcomandante Marcos, y tal vez lo haría parecer oportunista. Pero suponiendo que salvara su candidatura, que la crisis de identidad no lo desdibujara a ojos de los mexicanos, ya se habría comprometido con la democracia liberal de un modo que los castristas no le perdonarían.
______Yo diría que esta vez la magia del trapo rojo, del rencor y los complejos y las bajas lealtades patrioteras no le están resultando a Chávez. Primero porque el nacionalista mexicano lo verá como un tiranuelo energúmeno de un país al que desprecia tratando de reinar sobre México. Y segundo porque los mexicanos tienen forma de saber que los proyectos demagógicos como el del Mussolini del trópico sólo producen miseria.
______Pero aun suponiendo que el incidente favoreciera la candi- datura de López Obrador y que éste siguiera una política afín a Chávez, ¿no es hora de que los mexicanos experimenten un poco de la medicina que quieren probar? Al menos que sean conscientes, que sepan que optan por un modelo de tiranía grotesca y se vayan preparando para contar a sus hijos que ellos no sabían nada, un poco como los nazis alemanes o como esos izquierdistas colombianos que todavía quieren convencernos de que la industria del secuestro es una perversa intromisión selenita de la que ellos no saben nada, de que los del frente Manuel Cepeda Vargas son unos feos malhechores sin ideales mientras que el columnista Cepeda II es un filántropo ansioso de que cese la crueldad y de que los secuestradores renuncien a sus fechorías. Que me perdonen los nazis: el cinismo de nuestros mamertos los hace aún más repulsivos. Caso aparte es el periódico El Tiempo, en cuyo editorial de hoy se habla del «beligerante antiimperialismo» del sátrapa: ¿puede haber mejor definición de «imperialismo» que lo que hace Chávez?
______Como colombiano albergo la expectativa de que el proceso que vivimos en nuestro país con respecto al narcoterrorismo lo viva el resto del continente con respecto al payaso de Barinas. ¡Nada mejor que tener dos bandos claramente definidos y saber si se quiere vivir más bien como en Chile o más bien como en Cuba! Que cada cual asuma las consecuencias.