DECLARACIÓN POLÍTICA CONGRESO DE UNIDAD POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO (PDA)
Bogotá, 2 de diciembre de 2006.
Concluye el Congreso de Unidad del Polo Democrático Alternativo (PDA) como tenía que terminar: con un rotundo éxito por el número y calidad de los delegados y delegadas, la cordialidad y profundidad de los debates, la claridad de las decisiones, la indudable voluntad unitaria, la capacidad de la dirección elegida y la decisión del Partido de trabajar para mantener lo ganado en las administraciones territoriales, lograr nuevos avances en ellas en 2007 y ser gobierno nacional en 2010, todo lo cual hará del Polo la fuerza que transformará a Colombia en beneficio, principalmente, de sus sectores populares. Se suma, así, este éxito a las victorias obtenidas desde cuando, hace apenas un año, unimos en torno a este proyecto político a la casi totalidad de las fuerzas de la izquierda democrática colombiana, lideramos la movilización de amplios sectores populares en defensa de sus intereses y los de la nación, dimos ejemplo de madurez y espíritu fraterno en la consulta presidencial, avanzamos en las elecciones de Cámara y Senado, logramos un notorio salto adelante en las votaciones presidenciales y vislumbramos el futuro promisorio que nos espera en el formidable resultado, de más de 555 mil adherentes, en la elección de los miembros de este Congreso.
[Bueno, las enumeraciones épicas, incesantes, exaltadas sólo sirven para rodear las alusiones a los sectores populares. ¿Cuáles son los sectores que no son populares? En realidad es la vieja pretensión de los comunistas de encarnar el interés de los pobres como si la labor del sindicalismo estatal, la base social del PDA, no fuera precisamente robarse los recursos comunes para repartirlos entre una minoría parásita. En favor de esos sectores populares seguramente estará el favorecer vidas breves pero intensas, pues la gente pobre en Colombia vive unos cuarenta años o poco más, mientras que los beneficiarios de la épica del bochinche, es decir, la clientela del PDA, vive cuarenta años cobrando pensión.]
Importantes de resaltar son también las siguientes decisiones del Congreso. La ratificación del Ideario de Unidad que le dio fundamento programático a la constitución del Polo Democrático Alternativo y al rumbo de su política, el cual contempla, entre otros objetivos fundamentales, establecer una democracia auténtica, al servicio de las mayorías nacionales, fundamentada en un modelo económico diferente al que impone el Fondo Monetario Internacional y en el derecho inalienable de los colombianos a decidir de manera soberana lo que mejor le convenga a su progreso y bienestar. La aprobación de los estatutos del Partido, que establecen los derechos y deberes de los afiliados y dirigentes y sirven de base para configurar una organización en la que las más amplias prerrogativas democráticas de cada uno de sus miembros no impidan el logro de la férrea unidad y disciplina necesarias para ganar el poder, y en el que las tendencias y sectores que hacen parte de él, lejos de fraccionarlo, estimulen su cohesión. La política de unidad que anima al Polo Democrático Alternativo con otras fuerzas políticas que actúan en Colombia, convergencias que tendrán que fundamentarse en claros acuerdos programáticos que no entren en contradicción con nuestros objetivos primordiales y que tampoco vulneren la naturaleza e independencia de nuestra organización. La decisión del Polo de esforzarse por organizar y movilizar a los colombianos en defensa de sus intereses y derechos, de manera que su presencia se sienta en las calles y en las plazas de la República y que la organización no reduzca su accionar a las contiendas electorales. Y su voluntad de no salirse de los estrictos parámetros de la lucha civil, de forma que ni por lo que hagan ni por lo digan sus miembros se aticen las violencias que martirizan a Colombia. Es su propósito trabajar por conseguir la paz democrática que anhelan los colombianos a través de la salida política al conflicto armado, y el logro del intercambio humanitario.
[Es muy importante tener en cuenta que el derecho inalienable de los colombianos a su soberanía no es para estos personajes el derecho de todos los ciudadanos a elegir a sus gobernantes, pues de otro modo no habría salida política al conflicto armado. ¿O cómo es que no piden a las guerrillas que se desmovilicen y respeten ese derecho de los ciudadanos? Lo de no limitar la participación a las elecciones es la labor típica de los comunistas en todo el tercer mundo: la consuetudinaria pedrea de los estudiantes o más bien asesinos, obviamente dirigidos por este partido, como ocurrió con uno que murió en Bogotá el año pasado: otro atentado contra la soberanía de los ciudadanos, otra imposición en modo de terrorismo callejero y a favor del despojo que desde siempre ejercen las minorías.]
Con el espíritu y las concepciones expresados en este Congreso, el Polo Democrático Alternativo está en condiciones de convertirse en el representante político de todos los colombianos que de tantas maneras sufren las terribles condiciones económicas y sociales impuestas por los sectores que se lucran con las desgracias nacionales, tales como los asalariados del campo y la ciudad, los indígenas, las afrodecendientes y el pueblo rom, el campesinado, los intelectuales y el estudiantado, los jóvenes y los viejos, los artesanos y los propietarios de pequeños y medianos negocios de todos los tipos, las mujeres y los LGBT. E incluso cabe en la gran unidad que nos proponemos alcanzar el empresariado cuya actividad económica contribuye con el progreso del conjunto de la nación y que esté dispuesto a luchar por el avance autónomo y democrático del país.
[Pero si quienes se lucran con las desgracias nacionales son precisamente los dirigentes del PDA. ¿O nadie sabe cuáles son los sueldos de los sindicalistas de las empresas públicas? ¿Y cuánto ascendió el peso político del comunismo después del Caguán y de hechos estremecedores como la masacre de Bojayá? ¿Estamos ante el anuncio de un suicidio colectivo? Lo demás es la ridícula falacia de que el FMI se lucra de las desgracias colombianas, o de que lo hacen los inversores, que se lucrarían muchísmo más si los comunistas dejaran de asesinar gente para imponer su régimen a la cubana.]
Consecuentes con las concepciones que nos caracterizan, mantendremos nuestra oposición al establecimiento político antidemocrático asentado en la corrupción, el narcotráfico y el clientelismo,
[El suicidio colectivo, no cabe duda: la democracia auténtica es la que se obtiene rindiéndose a unos asesinos, y precisamente para hallarla se va a combatir a los narcotraficantes, es decir, a aquellos a los que la sociedad debe premiar sus crímenes. Pero ¿qué es la izquierda colombiana sino puro clientelismo armado? ¿Cómo es que los tirapiedra de los años sesenta y setenta son gente bastante rica sin haber sido nunca productivos? La promesa del suicidio colectivo es enternecedora.]
... a su modelo neoliberal que anexa la economía colombiana a Estados Unidos y al programa, las políticas y las prácticas del gobierno que preside Álvaro Uribe Vélez, seguramente el más retardatario de la historia de Colombia, como lo ilustran las siguientes realidades: su empecinamiento en suscribir el TLC, le provoca graves daños al aparato productivo nacional, desnacionaliza aún más la propiedad en el país y agrava los problemas de desempleo, pobreza y miseria de los colombianos.
[Que nadie diga que en ese partido hay una sola persona honrada o veraz: ¿cómo va a agravar el TLC los problemas de desempleo y pobreza si la sola promesa de su firma anima a los inversores y ha conseguido una mejora casi de ensueño en los últimos años en materia de desarrollo humano, empleo y crecimiento económico? Claro que lo de añadir la pobreza a la miseria es parte del espíritu de la llamada izquierda: una pura vociferación amenazante que ya anuncia las castraciones pedagógicas y el fútbol craneal. Basta detenerse a pensar un poco para saber que sólo están pensando en las rentas públicas obtenidas gracias al narcotráfico, al secuestro, al clientelismo, a la corrupción y al asesinato de miles de personas. ¿O no quieren que se negocien las leyes a favor de un programa que comparten con esos asesinos?]
El recorte de las transferencias a las regiones, medida que se burla del compromiso del Estado de restituirles esos recursos a municipios y departamentos, golpea la salud y la educación y fortalece las conocidas prácticas clientelistas del Presidente de la República.
[Basta enterarse un poco para saber que lo que más corresponde a las prácticas clientelistas es el desgreño con las transferencias, pero a fin de cuentas los capitales que explota la tropa están en esas transferencias, como sabe todo el que conozca un poco la historia del departamento de Arauca. Todas las acusaciones que se hacen contra el gobierno son gratuitas y forman parte de un estilo de retórica muy próximo al de los terroristas: las guerrillas surgen de esa retórica, de esas afirmaciones que se aceptan porque una autoridad temible las proclama, de ese lenguaje cuyo verdadero argumento es el asesinato.]
La reforma tributaria que, otra vez, les reduce los impuestos a los monopolios y las trasnacionales y se los aumenta al pueblo raso y a las capas medias.
[¿Cuáles monopolios? Para seguir la retórica de estos malhechores hay que olvidarse del sentido de las palabras. Monopolio era Telecom y un ciudadano que quisiera hacer una llamada de larga distancia que a la empresa no le costaba casi nada tenía que pagar una fortuna porque era necesario cebar la nómina paralela y los fueros sindicales y las pensiones a los cuarenta años. Pero ¿corregir el impuesto sobre la renta de las empresas para que no fuera el más alto del continente, muy por encima de lo que se cobra en el primer mundo, es un problema para los pobres que de todos modos pagan ese impuesto en precios altos y en escasas oportunidades de empleo? Hay algo de esta bazofia que exige del lector renuncia a toda reflexión.]
La llamada ley de desarrollo rural que apunta a entregarle grandes porciones del territorio a los monopolios nacionales y extranjeros y al narcolatifundismo, consolida el despojo y el desplazamiento forzado, criminaliza las luchas de los pobres del campo por la tierra y deja las puertas abiertas para que se legalicen las tierras obtenidas mediante la violencia por las organizaciones armadas ilegales, especialmente, por los grupos paramilitares. La reforma de la Ley 100 que ratifica el vulgar negocio en que el neoliberalismo convirtió la salud, a pesar de haberse comprobado que esa concepción aumenta la enfermedad y la muerte en el país. Y la privatización de Ecopetrol, engendro que junto con las demás privatizaciones enajena el patrimonio público y demuestra la naturaleza antipatriótica y plutocrática del uribismo.
[¿Cuáles monopolios? ¿Qué es monopolio? Si hubiera el menor sustento a las afirmaciones de este párrafo sobre la consolidación del desplazamiento forzado en esa ley, ya habría habido cientos de artículos en la prensa. Las luchas de los pobres del campo son las movilizaciones de personas amenazadas de muerte que se matan con los militares y policías para hacer la carrera política de los dirigentes del PDA. El patrimonio público es la ubre de la que ordeñan los mafiosos de este partido los recursos comunes. Lo de convertir la salud en un vulgar negocio se podría decir de todo, implícitamente se está abogando por la estaización de toda la economía, pues ¿qué hace de la salud algo más sagrado que la alimentación? La agricultura es un vulgar negocio, la panadería, la construcción de viviendas, la confección de vestidos...]
De otra parte, cuatro años de aplicación de la denominada “seguridad democrática” confirman que llamarla “democrática” es demagogia, según lo prueban los muchos desmanes y hasta crímenes cometidos por su cuenta, incluidos los montajes de falsos atentados terroristas por parte de miembros y algunas estructuras de las fuerzas armadas. Resalta también su fracaso por lo distante que está el Estado de lograr el monopolio sobre las armas, a pesar de que nunca se había gastado tanto con ese propósito, y porque es indiscutible que sin dicho monopolio hablar de paz verdadera constituye un engaño.
[Quien tenga alguna duda de que el PDA es lo mismo que las FARC sólo tiene que leer con atención este párrafo. ¿Qué tiene que ver llamar democrática a una política con el hecho de que se hayan cometido, supuestamente, desmanes? Nada: las palabras significan lo que les dé la gana a los dirigentes del PDA, lo democrático para ellos es lo impuesto a punta de asesinatos (¿o qué otra cosa es la solución política negociada?). Pero si se trata del supuesto fracaso del Estado en someter a los alzados en armas, a pesar de todo el gasto, habrá que ver cuál es la solución que propone el PDA. Si el gasto no ha dado resultado, habrá que pensar en aumentarlo, y más, en buscar una intervención masiva de fuerzas especiales estadounidenses en las regiones de más difícil acceso para las autoridades colombianas. Dado que están interesados en el monopolio estatal de la fuerza, los dirigentes del PDA no pondrán ninguna objeción. Esta declaración la copié de la página del PCC, firmante de ella ahí se puede encontrar un apoyo absoluto, incuestionable a las FARC. El reproche a la política de seguridad democrática por sus resultados es una muestra de cinismo increíble. Pero los demás grupos del PDA participan de ese cinismo.]
Digna de especial repudio es la conducta del Presidente Álvaro Uribe Vélez con respecto a las escandalosas relaciones entre el paramilitarismo y una porción notable de sus principales jefes políticos, al igual que la asumida ante los crímenes que las autoridades judiciales le imputan al ex director del DAS, la policía secreta del Jefe del Estado, hechos que son tan graves que ponen en entredicho su legitimidad. Porque es evidente que no ha puesto el enorme poder presidencial al servicio de encontrar la verdad de esas relaciones vitandas y porque es notorio su silencio en relación con la innegable responsabilidad política que le corresponde en estos asuntos de extrema gravedad.
El Polo Democrático Alternativo repudia la aseveración de que “el país no resiste la verdad” sobre las relaciones entre el crimen organizado y dirigentes políticos, gremiales, sociales y económicos y denuncia que no es el Parlamento el que delinque sino una parte de sus miembros, porción que deberá responder judicial y políticamente por los delitos cometidos. Este Congreso, además, se une al clamor nacional que exige que la política de “justicia y paz” que con largueza beneficia a los paramilitares tenga como condición que el Estado garantice que la verdad prevalecerá sobre el ocultamiento, que habrá reparación a la víctimas y que la desmovilización de sus diferentes instrumentos de coacción no será una farsa sino una realidad comprobable, de forma tal que nunca más haya una guerra sucia en Colombia ni se repita el genocidio de la Unión Patriótica.
[Es una muestra de la calidad moral de ese partido el que entre los firmantes haya antiguos alzados en armas que asesinaron a miles de personas, a veces aliados con Pablo Escobar, y que obviamente nunca han declarado la verdad ni menos resarcido a las víctimas. Pero mucho más grave que se hable de "largueza" en un documento en el que se pide la negociación política con los terroristas. El hecho de que ningún comentarista de la prensa haya dicho nada sobre esos matices del Congreso refleja muy claramente el contubernio que hay entre los dueños de la prensa y el narcoterrorismo y sus organizaciones de fachada. El "genocidio" de la UP es sólo una fracción ínfima de los crímenes que han cometido las organizaciones armadas comunistas en Colombia. Los conflictos que tuvieran con sus rivales en el negocio del narcotráfico y las respuestas de las víctimas de sus secuestros no debería convertirse en carta blanca para seguir asesinando y mintiendo.]
Entre las dificultades que padece la administración del Presidente Álvaro Uribe no son secundarios los problemas que aquejan a su principal mentor, George W. Bush, cuyo descrédito crece en Estados Unidos y en el mundo por causa del desenmascaramiento de la cruzada imperialista que inició con el pretexto del atentado terrorista a las Torres Gemelas, el fracaso de la bárbara invasión de Irak y el deterioro económico que aqueja a cada vez más capas del pueblo estadounidense. Y cuenta también en su contra la conocida rebeldía y movilización de los pueblos de América Latina, cuyos influjos democráticos se han expresado en el continente y ya se sienten y se sentirán cada vez más en Colombia, dándole bases a la integración económica y política de América Latina y a la articulación de las fuerzas progresistas del Continente.
[En este párrafo los adjetivos permiten reconocer un nuevo estilo literario, el grecocaldense patibulario. Bah, "las fuerzas progresistas del continente" son las que siguen al golpista antisemita y en estos días reciben a Ahmadineyad.]
Compañeros y compañeras: entre las principales tareas que les corresponde adelantar a cada dirigente y militante del Polo Democrático Alternativo están las de aumentar los adherentes al Partido, fortalecer y constituir los organismos de base y directivos de la organización, estudiar y promover el conocimiento del Ideario de Unidad y de los estatutos de la organización, cuidar la unidad como el bien sin el cual no es posible vencer y vincularse con toda decisión y entusiasmo a las diferentes luchas que adelantan los distintos sectores de la sociedad en pro del empleo, el ingreso, la producción, la educación, la salud, los servicios públicos y los demás derechos de los colombianos, incluidos los de los trabajadores en torno a sus garantías laborales democráticas, así como asegurar que libraremos la batalla electoral del 2007 con la mayor dedicación y responsabilidad, de forma que obtengamos otro resonante éxito. Que su consecuencia con la búsqueda de la unidad del pueblo confirme la decisión de construir un nuevo poder realmente popular y un gobierno democrático.
Luego de muchas décadas de esfuerzos y sacrificios, el Congreso de Unidad del Polo Democrático Alternativo sella la anhelada convergencia de la izquierda democrática colombiana, el primer instrumento que se requiere para alcanzar la fuerza suficiente para transformar a fondo la sociedad colombiana. De nosotros, los centenares de dirigentes que asistimos a este Congreso, depende que les llevemos la buena nueva a todos los colombianos y los convenzamos de lo constructivo de nuestros propósitos, porque será con su indispensable participación y respaldo como ganaremos una patria soberana, democrática, próspera y en paz.
¡Que los trabajadores del campo y la ciudad, los intelectuales y el estudiantado, las mujeres y los indígenas, los colombianos todos sientan que el Polo es su partido y compartan con nosotros el convencimiento de que es capaz de dirigir los grandes cambios que requiere Colombia!
¡Comprometámonos a no ser inferiores al reto que nos ha determinado la historia!
¡Viva el Polo Democrático Alternativo! ¡Viva el Polo Democrático Alternativo!¡Viva el Polo Democrático Alternativo!
[Bueno, lo que se dice profundidad y análisis. ¿Alguien echa de menos alguna propuesta para mejorar el nivel de vida o crear empleo o encontrar la paz? Ya se ha dicho, sólo hay unos que aplauden abiertamente a las FARC y otros que esperan pasar de agache. Y sobre todo el temible Ministerio de la Verdad ocultando esos hechos y tratando de manipular a la gente exacerbando sus complejos de inferioridad para que a punta de presiones para que aplauda el asesinato de iraquíes por las fuerzas progresistas locales termine votando por los que representan una alternativa patriótica al imperialismo.]