jueves, diciembre 15, 2005

No es un premio, ¡es dinamita!

A todo el mundo debería llamarle la atención la frecuencia con que los señores del Comité Nobel y del Congreso noruego conceden premios de literatura y de la paz a personas carentes de nivel y escandalosamente escoradas hacia el radicalismo antiamericano. Este año le correspondió el premio Nobel de Literatura a Harold Pinter, un exaltado dramaturgo cuyo prestigio literario se basa en su protagonismo como defensor de personajes como Milosevich, Fidel Castro y Sadam Husein.
______Es verdad que nadie puede dar la última palabra con absoluta certeza sobre la calidad de una obra literaria, pero si se evaluara el conjunto de clásicos que no recibieron el premio (Tolstói, Proust, Joyce, Musil, Bernhard) con la cantidad de autores escandinavos olvidados incluso en sus respectivos países que sí lo han recibido, la cosa sería de preocupar. Lo mismo se podría decir de los autores en lengua española premiados: Echegaray, Benavente, Asturias, Aleixandre o Mistral tienen mucho que envidiarle a Borges, Machado, Pla, Ortega o Baroja.
______Lo verdaderamente grave es que el premio se da por consideraciones políticas, lo cual acaso sea inevitable, pero los elegidos son personajes próximos a sectas criminales, como el mismo Pinter o como Elfriede Jelinek, militante del minúsculo Partido Comunista Austriaco hasta 1991 y muy cuestionada por la dudosa calidad de sus obras. No es raro que el prestigioso Philip Roth, otro escritor más valorado que Pinter por los entendidos, diga que «... uno tiene que tener a Karl Marx en el bolsillo y gritar a los cuatro vientos que odia a los Estados Unidos para ganar».

El nobel de la paz

______Las personas que han obtenido el Premio Nobel de la Paz forman una galería aún más espeluznante, empezando por el increíble Arafat, siguiendo por la todavía más increíble Rigoberta Menchú, a la que le dieron el premio con base en una autobiografía fraudulenta, algo que en un mundo menos deformado por los conflictos de intereses habría llevado con razón a la premiada a la cárcel, hasta llegar a la ganadora del galardón en 2004, la keniana Wangari Maathai, que no vacila en afirmar que el sida es un invento para matar negros.

Mengeland y el Caguán

______Algo que han tratado de ocultar y que algún día será tenido en cuenta por los historiadores y por todos los ciudadanos es el motivo de que el ex presidente Pastrana se obstinara en aguantar ultrajes y hacerse impopular durante su mandato en una búsqueda de la paz que el narcoterrorismo negaba día tras día, a tal punto que millones de personas realmente creían que se trataba de un soborno millonario. Fue entonces la revista Cambio la que explicó que el presidente aspiraba al premio, alentado por el entonces comisionado de la ONU en Colombia, Jan Egeland, un criminal de guerra que algún día será juzgado.
______Según la información de la revista, en edición hoy desaparecida de internet, el elemento decisivo entonces era que la presidenta del Parlamento noruego, la institución que concede el premio, era la esposa de Egeland. El episodio puede servir para explicar la condición de nuestra clase política, pero también la clase de intereses e intrigas que se mueven alrededor del premio.

¿Por qué?

______Valdría la pena preguntarse por qué ocurre tal cosa, por qué esos prestigiosos jurados se dedican a promover el extremismo en todo el mundo. Un motivo muy importante que se debe tener en cuenta es el conflicto político interno, pues los socialdemócratas pretenden atribuir a sus países una «identidad» hostil a lo que es hostil al socialismo: a EE UU. Premiar a enemigos de Occidente es deslegitimar el mundo en el que las propuestas socialistas son caducas. Ahí no deja de entrar lógicamente la explotación de elementos nacionalistas: ¿para qué querrían tener el control de algo tan importante como la herencia de Alfred Nobel sino para convertir a sus países en avanzadillas de la contestación europea a EE UU?
______Pero también puede ser que otros países europeos que tienen intercambios comerciales más frecuentes con EE UU alienten a los escandinavos a hacer antiamericanismo ya que el volumen del comercio de esos países con EE UU no es significativo para ellos. Lo único claro es que algo tan prestigioso se use para promover de una forma u otra a defensores de criminales y a menudo a los propios criminales.
______Tan poca cosa ha llegado a ser el Nobel de la Paz que un afamado compatriota nuestro se dio el lujo de despreciarlo: Tirofijo. Tal vez por suerte para Colombia. Si se hubiera llegado a pactar la paz que esperaban Pastrana, Serpa y Enrique Santos Calderón, estaríamos ahora en una verdadera guerra civil. Digo esto para demostrar que mi odio por la guerrilla no es tan ciego, que algunas cosas buenas ha hecho por Colombia. Y por el prestigio póstumo de Alfred Nobel, que si hubiera inmortalidad ya tendría un segundo invento del cual arrepentirse.

11 comentarios:

  1. Anónimo7:10 p.m.

    Que IMBECIL eres. Ni siquiera has leído algún libro de éstos exaltados literatos y te las das de critíco. Eres un Piojo !!

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  2. Señor/a: gracias por llamarme piojo, es algo que no había experimentado, y me ha hecho reír.

    Lo de que no he leído ningún libro de la Jelinek ni de Pinter es rigurosamente cierto, lo mismo que se puede asegurar que no los leeré. Lo de que me las doy de crítico es rotundamente falso. El hecho de que varios académicos suecos protesten por esos premios, o de que alguien como Philip Roth señale que hay que llevar la pancarta antiamericana para recibir el premio me parece bastante diciente. ¿Qué le han dicho que es la crítica literaria? ¿Hay alguna crítica literaria en mi escrito? Ni siquiera en el comentario que escribí en gazapping sobre William Ospina hay más que un comentario a la prosa de dos párrafos.

    Entonces tú, como te gusta tratar a la gente desconocida (sabrá Dios, si es que existe, qué otras cosas harás con gente que nunca has visto) vienes a descalificar un comentario político porque crees que hay crítica literaria, pero no la hay. Sólo la discusión general, que se basa en el criterio de gente que sí puede ser crítica literaria (pues yo no lo sería aunque tuviera paciencia para leer a esos personajes) y sí merece atención.

    Y si no atiendes requerimientos de personas desconocidas (pues tienes pésimos modales), ¿a qué te dedicas? Es preocupante: no entiendes nada y no puedes participar en una discusión usando algún nombre que permita saber al menos tu sexo (mmmmm) y que no eres el mismo que escribe cuatro veces al día. Uf, qué personaje.

    Creo que hasta Pinter se aburriría de alguien así.

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  3. Jaime, el enlace a Milosevich no lleva, al menos de manera obvia, a nada sobre Pinter y Milosevich. Lo mismo el de Roth (claro que en este si fui capaz de encontrar el artículo al que se refería, tras usar el motor de búsqueda que ofrece el portal).

    Por otro lado, y ya entrando en materia, el artículo con el cual usted pretende probar que Pinter "defiende a Husein" resulta ser un artículo donde Pinter cuestiona la guerra en Irak. ¿Por qué cuestionar la guerra en Irak es defender al dictador?

    Por su parte, el artículo con el que pretende mostrar que "defiende a Castro" solo menciona al dictador cubano en un párrafo donde un periodista dice, citando a periódico Sueco "Svenska Dagbladet", "Nadie, ni Fidel Castro, ha lanzado tantas ofensas en tan poco tiempo a los dirigentes de Estados Unidos y Gran Bretaña".

    Yo sé que Pinter es un defensor a ojo cerrado del socialismo y no dudo que haya defendido, al igual que Gabriel García Márquez, al régimen castrista en alguna instancia. Sin embargo, no he sido capaz de encontrar un sólo texto donde adule a Milosevich o Husein. Aquí, donde trata el tema, asegura que él nunca ha defendido a Milosevic sino cuestionado el proceso penal llevado a cabo contra él -que no juzgaba, paralelamente, algunas acciones de la OTAN-.

    Cuando vi su titular, creí que comentaría el discurso de Pinter. Me decepcionó encontrar que se quedó en los rumores en lugar de ir al contenido del discurso. Me hubiera gustado que su entrada se centrara en eso y no en minucias como la validez o no de los premios nobel que, al fin y al cabo, son tan malos (e injustos) premios como todos.

    El discurso se encuentra acá y una traducción al español no oficial está acá. Ojalá lo lea y comente.

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  4. Si, es verdad que pareciera que para ganarse un premiecito de estos, se necesitara ser izquierdistoide y odiar a Estados Unidos (¿Una cosa lleva a la otra o simplemente son la misma? No sé...)

    José Saramago y García Marquez son otro par que se le puede agregar a esta lista.

    Aquí nadie está diciendo que la calidad de las obras de estos personajes sea mala, sino que pareciera que hubiese una 'sospechosa' preferencia hacia los que tienen ciertas tendencias políticas.

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  5. Para J.: muchas gracias por lo de los vínculos. No sé cómo me pasó lo de Roth ni lo de Milosevich. Ya he cambiado los vínculos, también sobre Castro.

    Acerca de si "cuestionar la guerra de Irak" es defender al dictador, es algo sobre lo que ya he escrito muchos posts. Creo que es algo del lenguaje, como no se puede decir que se está a favor de Sadam, como de todo contradictor de EE UU, entonces se pone al revés: EE UU es el agresor, la democracia en Irak es un atropello a un pueblo que estaba feliz viendo "desaparecer" al 5 % de la población y pasando hambre y humillación a causa de sus proezas.

    Tampoco es que defienda a Milosevich, sino que cree que ¡CLINTON! era peor. O igual. Cree que el juicio contra el genocida es un atropello contra la soberanía nacional serbia y demás lindezas. ¿A él le gusta la limpieza étnica? No, hombre. Un escritor tan noble y de buen corazón, ¿cómo va a estar por la limpieza étnica? Eso sí, que nadie viole la soberanía nacional ni haga nada contra la limpieza étnica. ¡La cantidad de veces que he oído a los antiamericanos maldecir a EE UU por el genocidio de Ruanda! Sólo faltó que los asesinados fueran varios millones (y fueron cientos de miles en las dos guerras de Yugoslavia) para que entonces dijeran que había sido culpa de Occidente que no hizo nada. Los partidarios de la limpieza étnica son más respetables.

    Y mi post no es sobre Pinter, sino sobre el escándalo que es el premio Nobel hoy en día. No es ninguna excepción sino otro caso de apoyo a cualquier delirio antioccidental que surja. Más o menos como el apoyo escandinavo a las FARC. En comparación con Pinter, el caso de Maathai es peor.

    Cuando tenga tiempo leeré el discurso de Pinter.

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  6. J., de todos modos Pinter hace el papel del bellaco que por llevarle la contraria a todos, critica hasta el color de las medias del policía que captura al criminal.

    Y no puede negar la tendencia izquierdista del Nobel.

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  7. Para Icarus: bueno, algún comentario sobre la calidad literaria sí lo hay, en relación con la Jelinek (basado en las declaraciones de un académico sueco) y también con los muchos clásicos que nunca obtuvieron el premio, en contraste con medianías como la mayoría de los galardonados. (Según el juicio de la masa crítica de los críticos.)

    Por eso no menciono a García Márquez, porque su reconocimiento literario (sobre todo en 1982) era lo bastante amplio para justificar el premio. Sobre Saramago tampoco tengo muchas referencias sobre su calidad literaria, aunque lo poco que he leído muestra a un señor talentoso con el lenguaje, insensible al crimen (todavía es comunista) y avispado para salirse con la suya. En una comunicación sobre Uribe y el intercambio "humanitario" convierte al presidente en secuestrador, poco más o menos.

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  8. Claro que no, Diego. Ni más faltaba que yo negara semejante cosa tan obvia. El premio nobel de literatura es prácticamente propiedad de la gente de izquierda. Le digo más, en física, el premio nobel nunca considera personas interesadas en física teórica. Y así, en cada area premiada, el jurado es siempre tendencioso. Los premios son así, son terribles e injustos siempre. Siempre hay alguien que no queda contento. En el caso del de literatura, creo que se les ha ido la mano y la afiliación política del escritor -como denuncia Roth- está importando más de lo justo (yo creo que no debería ser tomada en cuenta, pero bueno...).

    Yo no he leido nada de Pinter, como le dije en mi blog, pero tengo la percepción, por los artículos que he leído sobre él (los de literatura, no los de política), que se merece el reconocimiento.

    Ahora, pasando al comentario de Jaime, mi nota pretendía simplemente aclarar que usted acusa a Pinter de cosas que no son ciertas. Una cosa es la defensa de un personaje y otra la crítica a los métodos utilizados por Estados Unidos o la OTAN o lo que sea para destronar al mismo. Yo sé que para usted son lo mismo pero creo que podría ser más claro. Lo de Sadam Husein es terrible y vergonzoso, pero la manera como el gobierno de los Estados Unidos ha manejado el problema no es precisamente un ejemplo de santidad. Claro, Clinton es sin duda un ángel comparado con Milosevic, pero eso no quiere decir que no haya cometido errores. Pinter lo acusa de crímenes, yo no llego tan lejos, pero creo que usted podría ser más claro en sus acusaciones sin necesidad de recurrir a exageraciones. La actitud de Pinter sigue siendo criticable aún puesta en los términos que yo la propongo -que me parece que se acercan más a la realidad-, ¿o no?

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  9. J., pues como le digo, por lo que he leído de Pinter (no de sus escritos, sino de sus declaraciones públicas), al parecer le gusta comportarse como el niño criticón que se divierte llevándole la contraria a los demás.

    No llego como Jaime a afirmar que Pinter esté del lado de Hussein o Milosevic. Tal vez al señor no le agraden esos dos sujetos ni tenga interés alguno en defenderlos. Pero su aversión hacia Estados Unidos (gobierno o pueblo, siempre es lo mismo así algunos se molesten en hacer la diferenciación), parece tener un efecto más estimulante en él que el crimen propiamente dicho que cometieron los dos genocidas. Y para mí eso es un infantilismo intelectualmente peligroso.

    Es como el que permanece "imparcial" ante la pelea de dos personas. Cuando A agrede a B de todas las maneras posibles, C permanece tranquilo y callado, sin apoyar a nadie. Pero cuando B contrataca y comienza a someter a A, C de repente salta y exige que se cumplan todas las reglas de la pelea. ¿De qué lado estaba C? Respuesta muy obvia para cualquier sicólogo, pero todo un pantano retórico para quienes les gusta la ambigüedad conceptual.

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  10. Reproduzco el comentario de John Jairo Patiño, publicado ayer por error en otro mensaje:

    El autor ha eliminado esta entrada.

    7:36 PM


    Jhon Jairo Patiño dijo...
    Por Dios, que manera mas magistral de exponer la ponposa y cobarde premiacion que se le concede a reconocidos infames de nuestra historia moderna, la comision o como se llame no son otros que reconocidos marxistas que hace algunas decadas defendieron a ultransa los procesos comunistas de nuestro planeta, el premio anteriormente lo recibio Jose Saramago, obviamente es un gran escritor pero parece que no se tiene en cuenta su hoja de vida o su pensamiento, ya que deberia ser un intachable defensor de la moralidad y de las ideas pacifistaa, lo que es raro es que Saramago haya sido fiel defensor de causas comunistas y enemigo del pueblo Israeli argumentando que el odio que le les tienen debia de ser por algo, (quien sabe que insuniara) y no olvidemos la reciente nominacion de hugo Chaves para recibir el premio nobel de la paz,y casos asi los expone nuestro amigo en el anterior ensayo, los jurados del premio nobel no son otros que cobardes que se esconden detras del papel por que sus ideas se acabaron acabada la union sovietica.

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  11. Para J:

    Creo que la discusión ya llega a ser de matices pequeños, y en cierta medida tengo que darle la razón. La cuestión para mí es que si alguien anda diciendo que el juicio a Milosevich es una farsa porque también se debería estar juzgando a Clinton, y sobre todo que la detención del genocida es una violación de la "soberanía nacional" serbia, el matiz que separa eso de aplaudirlo es, al menos para mí, demasiado sutil. Con Sadam es más difícil que Pinter llegue a defenderlo abiertamente porque en tiempos persiguió a los comunistas, y ahí la discusión va hacia la generalidad de si ha sido un gran crimen la intervención en Irak o si pese a las muertes se ha avanzado en desactivar la desestabilización surgida en la región del golfo.

    En fin, vuelvo a mi punto: el problema de esos premios es que no se está haciendo lo que pidió el filántropo Alfred Nobel sino alentando a los partidarios de las tiranías (la adhesión de Pinter a una organización procubana está en su propia página). A diferencia de con Jelinek, no he oído descalificaciones sobre su calidad literaria, pero como a fin de cuentas hay decenas si no centenares de escritores con iguales méritos, el fenómeno de su radicalismo desautoriza ese premio.

    Insisto, si se piensa en los premios Nobel de la Paz, la cosa es todavía más grave. ¿Qué autoridad tienen los científicos de todo el mundo si resulta que el máximo galardón que se da por promover la paz lo obtiene alguien que difunde una calumnia monstruosa? Ya ni siquiera es el doblepensar, sino el aprovechar el legado de un hombre honrado para promover el resentimiento y la violencia.

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