miércoles, junio 22, 2005

Las conmovedoras respuestas de Michael Frühling

Para entender lo que representa Colombia para la burocracia de la ONU sólo hay que comparar el tono abyectamente solícito con que terminaba Rafael Nieto Loaiza su Artículo del 15 de junio:

"Aunque hay quienes sostienen que tanta afirmación ambigua del Comisionado no es cuestión de interpretación o de ignorancia sino de mala fe, me niego a creer tal cosa",

con la consideración con que le responde Michael Frühling
el primaveral Mengele que heredó el protagonismo del siniestro doctor Demoyne en la tarea de proteger al narcoterrorismo:

"Hemos observado, con sorpresa, que algunas personas, evidentemente con fines mezquinos, se han dado a la tarea de hacer interpretaciones tergiversadas y ‘traídas de los cabellos’ de este y otros informes".

Vamos a ver dónde hay "interpretaciones tergiversadas". Primero encontramos argumentos irrefutables:

"El informe anual es objetivo y claro".

¿Esa precisión argumentativa la habrá aprendido la burocracia de la ONU del gobierno de Kampuchea Democrática, al que seguía reconociendo muchos años después de que se sabía que había asesinado a un tercio de la población de su país? El señor Nieto Loaiza hacía acusaciones concretas, y esa clase de defensa es hueca e irrespetuosa.

"Varias de las 27 recomendaciones, en forma de exigencias, son dirigidas a los grupos armados ilegales; las otras, al Estado."

Primera y repugnante falsedad: hasta un niño sabe que las "exigencias" que se hacen a los grupos armados ilegales sólo significan reconocimiento, por su propia naturaleza van a hacer caso omiso de ellas. ¡Pero queda tan filantrópico pedirles que respeten el DIH! ¿Cómo podrían exigirle al gobierno que premie los secuestros y se aleje de las víctimas aterrorizables sin "exigir" a los verdugos algo parecido?

Claro, son equidistantes, así las masacres guerrilleras son utilizadas por la burocracia de las ONG y los redactores de El Tiempo como pruebas del fracaso de la seguridad democrática, mientras que el más ínfimo exceso de algún soldado asustado se explota, lo explota Frühling, como acusación contra el Estado y en el fondo el argumento sirve para justificar las masacres mencionadas.

"El Informe Anual de la Alta Comisionada ofrece un análisis objetivo y claro de las violaciones de los derechos humanos y las infracciones del DIH."

Este exacto y profundo comentario mío demuestra de forma más que fehaciente otra cosa. ¿Qué clase de argumentos son los adjetivos laudatorios sobre aquello que está puesto en duda? Esa especie de chantaje al servilismo nacional que permitía a Demoyne identificarse plenamente con los objetivos de las FARC sin que nadie se lo reprochara y a Egeland ilusionar al lamentable Andrés Pastrana con el Nobel que su esposa le conseguiría en el Parlamento Noruego: ¡A ver quién dice que ellos están de parte de los terroristas!

"Es deber de la Oficina referirse con precisión a la actuación de todos los que participan directamente en las hostilidades, sean de los grupos armados ilegales o de la Fuerza Pública."

Pero ¿cuáles hostilidades? ¿El secuestro de un niño en un autobús es una hostilidad militar? ¿La colocación de una bomba en un club social? ¡No las "hostilidades" son los esfuerzos que hace la fuerza pública para liberar a ese niño o para capturar a quienes pusieron la bomba! El más comedido y respetuoso esfuerzo para aplicar las leyes ya no forma parte de la potestad de un Estado sino que es una agresión de un bando militar, puesto como distraídamente al mismo nivel de unas bandas de asesinos. Gracias por su humanitarismo. Pero, ojo a la continuación:

"Esta [la fuerza pública] tiene la tarea constitucional de brindar seguridad a la población y defender el Estado de Derecho. No cumpliríamos nuestro compromiso con el país si ocultáramos la realidad".

¡Pero cuando va a brindar seguridad a la población y a defender el Estado de derecho se convierte en un bando que participa en unas hostilidades, con lo que la sugerencia es que se aleje de donde su presencia pueda poner en peligro a la población, como de Bogotá y Medellín! Para eso no vacilan en invocar la constitución. ¡Que se metan en hostilidades pero donde no haya nadie! ¿Habrá quien me demuestre que es otra cosa lo que viene a decir este angelito? Lean el párrafo siguiente y verán a qué viene el comentario sobre la misión de la fuerza pública, eso sí, todo plagado de adjetivos que deben tener desvelado a Tirofijo "repudiable", "enérgico rechazo", etc. Pero aquí sigue:

"Esa actitud [la de sugerir que sería muy malo para la población dejarla desprotegida, sin fuerza pública] no contribuye al desarrollo de Colombia en materia del derecho humanitario y de derechos humanos".

La infamia se viste de palabras bonitas. ¿Contribuye al desarrollo de Colombia en materia de derechos humanos dejar a la población en manos de los terroristas, como hizo la ONU en Ruanda? No es otra cosa lo que sugiere este personaje. "Yo soy bueno, decente, honrado, limpio". Los argumentos sobran porque en Colombia todos los altos funcionarios viven pendientes de no disgustar a los que apadrinaban la rendición de la sociedad a la propagación del crimen en tiempos del Caguán, como la burocracia de la ONU y ciertos gobiernos europeos. ¿Cómo es que no nos explica qué provecho tendrían los habitantes de Toribío si la fuerza pública despejara el departamento? Quien haya entendido cuál es la actitud de Frühling ya puede estar preparado para el final:

"En cuanto a los secuestros, la Oficina ha sido muy enfática y ha dicho que los grupos armados, en particular las Farc, tienen la obligación de liberar de inmediato y sin condiciones a todas las personas tomadas como rehenes, y que deben abstenerse de esa práctica inaceptable."

¿No es conmovedor? ¿No sentirán los secuestrados que por fin hay una alta autoridad que los comprende y que exige con toda energía su inmediata liberación sin contraprestaciones? El problema para mí es como podrán estos desalmados dormir tranquilos con tanta hipocresía y tanta bajeza. Lo único que faltaría sería que dijeran que las FARC tienen derecho a secuestrar, aunque visto el apoyo abierto de otros burócratas de la ONU, éstos se sentirán como unos verdaderos adalides de la justicia. Pero eso sí, el informe que prohíbe la liberación de los secuestrados:

"Señala qué podría hacer el Estado –en ausencia de la liberación incondicional de los rehenes que debe darse– para lograr las liberaciones. Estos diez puntos de orientación están formulados, de nuevo, a la luz de los derechos humanos y del derecho humanitario."

MARAVILLOSO, lo humanitario es favorecer la propagación del secuestro y las garantías para los secuestradores. Al respecto no hay ningún comentario, aunque sí una clara conclusión:

"La Oficina continuará condenando las infracciones graves del derecho humanitario y las violaciones de los derechos humanos y exigiendo a los grupos armados el respeto a las normas humanitarias."

NO DEBERÍAMOS PREOCUPARNOS MÁS: Ellos continuarán condenando las infracciones graves y demás, lo cual es como si una autoridad exigiera a partir de ahora a los violadores que usen condón en sus performances para impedir sus peores consecuencias.

12 comentarios:

  1. Anónimo5:25 p.m.

    La verdad la razón mas importante para vistar sus blogs es que me gusta su forma de escribir. De otra parte, no me gustarìa sostener una discusión con usted sobre ningún tema pues me volvería ropa de trabajo. Sin embargo, puedo decirle que a veces es mejor dejar las cosas como estan y buscar otro tipo de soluciòn a este conflicto. Es mejor una mal arreglo que un buen pleito. Y los campesinos no tienen por que seguir pagando las nefastas consecuencias de la corrupción de nuestros gobernantes.Cordial Saludo

    Fiona

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  2. Anónimo11:21 p.m.

    Está bien, no son hostilidades, son mimos, encuentros románticos, caricias. El DH y el DIH son ramas del Derecho Internacional que no obligan reciprocidad. Su cumplimiento es obligatorio y no es excusa para violarlos la violación por el contrario. ¿Muy metiche la ONU? Entonces Carolina Barco debería emprender gestiones para levantar unilateralmente la firma de Colombia de los convenios que la obligan (y de todos modos quedaría obligada).
    Si las masacres son usadas por los detractores del gobierno para cuestionar el éxito de su gesta, también lo son por sus áulicos para invocar venganza y ferocidad.
    Jaime Ruiz atribuye el viraje en las encuestas a favor de Garzón a la matanza de Bojayá. Convierte un acto de torpeza e irresponsabilidad asesina en una calibrada estratagema electoral. Pero teme equiparar en su análisis a la bomba de El Nogal. El acontecimiento con amplia respuesta ciudadana y creciente simpatía por el presidente no debe ser tratado así. Podría convertirse en el incendio del Reichstag de la epopeya de la salvación final. ¿El acto es siempre impugnable a los beneficiarios de sus efectos? Esto convierte en autoatentados a los incidentes que consolidaron el triunfo electoral de mayo de 2002.
    Bienvenido al planeta Tierra. Así de inocuo es el lenguaje condenatorio de los organismos multilaterales, ya debería saberlo. Es casi tan patético como las declaraciones de muchos gobiernos norteamericanos ante el tema del Apartheid, cuando no les faltó coraje para invadir Granada y terminar de hacer la pista de aterrizaje que condenaban. La política es un terreno nauseabundo, la internacional es proporcionalmente nauseabunda.

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  3. Viejito: Me parece que hay dos cosas que esta omitiendo en este analisis tan complejo que hace.

    1.Esta muy claro que hay una ley del embudo entre como miden a las FFMM y a sus antagonistas de turno porque a estos segundos es ridiculo pedirles nada estando completamente al margen de la sociedad. Lo que si no me parece es que esto sirva como gabela para justificar los crasos errores que las FFMM ejercen en la poblacion civil como 'metodo' para combatir a los grupos ilegales. Ni la tortura, ni las muertes selectivas, ni las fumigaciones con Glifosato, ni los soldados campesinos.

    2. La postura es fuerte mientras uno se encuentra sentado al frente de un PC, dentro de la ciudad, pero muy otra sería su vision si ud fuera el campesino que esta a merced de una toma guerrillera a sabiendas que tiene todas las de perder. Que necesariamente si tiene que ceder sus cositas al mono jojoy para que no lo maten igual va a llegar la fuerza publica y lo va a joder como colaborador.

    La fuerza publica ha hecho grandes esfuerzos por depurar una gran cantidad de miembros antisociales que militan en sus huestes. Pero la realidad es que aun hay muchos Matallanas...

    Y aun mantengo esta posicion habiendo estado en el Nogal el dia nefasto de las bombas que casi no me dejan estar frente a este computador comentando con ud. estas lineas.

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  4. Aun eludiendo la discusión Fiona plantea cosas muy complicadas, que ya remiten a cierta ceguera frecuente entre quienes viven bien en medio de promotores y entusiastas de las masacres. Yo no recuerdo a ninguna persona con pretensiones de intelectual e integración en las elites tradicionales que no sea benévola con las FARC y sus aliados. Es una coincidencia curiosa. Pero cuando lo extraño es absolutamente cierto, cuando son todos los que conozco, la cosa ya tiene otro sentido para mí.

    Acerca de si es mejor un mal arreglo que un buen pleito, la cosa me hace recordar a Nietzsche, aunque al revés: "Decís que una buena causa justifica cualquier guerra y yo os respondo que una buena guerra justifica cualquier causa". El bendito problema es que por estar premiando las masacres y a sus mentores en forma de pensiones multimillonarias (como las de los magistrados de la Corte Constitucional), la industria de la masacre se vuelve el mejor negocio que hay hoy por hoy en Colombia. ¡No hay mejor manera de vivir sin trabajar! Por no haber hecho frente en su momento a las tropas de niños sicarios de esta repulsiva oligarquía es por lo que durante décadas estuvieron aumentando cada vez más las masacres y secuestros. Todo el problema es dejar las cosas como están, dejar que de los 3.600 secuestrados de 2001 se pasara a los 6.000 en 2005, que de los 5.000 niños reclutados a la fuerza en el Caguán se pasara a los 50.000 en dos departamentos despejados.

    Es la naturaleza: hay personas, yo las conozco, que llegarían a ocupar ministerios y embajadas vitalicios gracias al ascenso de Jojoy y compañía. Hay otras personas, a las que también conozco muy bien, a las que en realidad todo eso les resulta grato aunque no participen en nada ni reciban ningún beneficio directo POR AHORA. Y hay gente mutilada, huérfana, amedrentada, humillada: de este último la inmensa mayoría son pobres, y del primer grupo la inmensa mayoría son ricos.

    ¿Quiere Fiona que cese la guerra de los ricos contra los pobres, el genocidio dirigido por patéticos canallas como Molano y compañía? Debería decirles a ellos que buscaran la paz, que entregaran a los secuestrados, que se acogieran a la impunidad que les ofrece el gobierno.

    Para que los campesinos no sigan pagando las nefastas consecuencias de la corrupción, tan monstruosa que a líderes del bando genocida les dieron cargos de 50 salarios mínimos en tiempos del más corrupto de todos los gobiernos, lo que hace falta es que impere la ley. De eso se trata, y en frente de la agresión de la minoría esclavista (exactamente, hasta el último de los descendientes directos de encomenderos, hasta el último partidario no mercenario del narcoterrorismo, coinciden en ser los mismos) sólo está el país que la sufre: la mayoría que apoya a Uribe.

    No, ciertamente, los parientes y vecinos de los que ordenan las masacres. Ellos tienen que entenderlo todo mal, según rutinas absurdas, para no reconocerse en esa pertenencia étnica. Que es de lo que se trata en última instancia. ¡A tal punto que creen que la guerrilla es una respuesta a la corrupción cuando no es más que su expresión más característica, más atávica, más descarnada!

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  5. Para el anónimo: mi rechazo al uso de términos como hostilidades tiene que ver con la legitimación que lleva: los secuestros de niños no son hostilidades sino crímenes y su persecución no forma parte de una guerra entre iguales sino de lo fundamental del derecho. Los que se lucran de alguna manera de esos crímenes invocan llenos de orgullo los crímenes de su triste servicio doméstico armado para demostrar que hay conflicto, que hay guerra y que ellos son iguales a sus víctimas. Es una lógica que llevaría a considerar a la violación como "cópula y forcejeo". De modo que ese argumento de que son caricias y mimos sólo deja ver la estatura moral del personaje: lo que ustedes ordenan son crímenes y no tiene ninguna justificación, mientras que los excesos de la fuerza pública o aun los esfuerzos de las víctimas por defenderse son sólo consecuencia de esos crímenes.

    Acerca de la vigencia del DIH, qué maravilla que exista tal cosa. Lo extraño es que en tiempos del Caguán Frühling y toda la caterva de multimillonarios gracias al horror no dijeran nada contra la impunidad ni ciertamente exigieran al gobierno que protegiera a las víctimas del Caguán. De ese modo por el momento, con tal de impedir la desmovilización de las AUC y conseguir que el ejército ande dedicado a perseguir a esos malhechores, el DIH sirve de perfecta excusa. Cuando las huestes de Jojoy hayan matado a otros cien mil colombianos entonces se hará urgente buscar la paz. Palabras como DIH y demás en boca de canallas hediondos se vuelven sólo eso: excusas para seguir mandando matar y lucrándose de eso.

    "Si las masacres son usadas por los detractores del gobierno para cuestionar el éxito de su gesta, también lo son por sus áulicos para invocar venganza y ferocidad."

    Yo no recuerdo a nadie que hable ni de venganza ni de ferocidad. Las venganzas se usan para explicar que quienes ordenan las matanzas se benefician de ellas. Es decir, las masacres se usan para denunciar las masacres, lo cual viene a ser lo mismo que el argumento exhibido por un leguleyo de esos desaprensivos que pululan en Colombia y que son a fin de cuentas lo que hay detrás de las guerrillas: "El robo de que se acusa a mi cliente le permitió un lucro pasajero, mientras que al señor N. le ha servido para presentar denuncia y resultar ante todo el mundo como un caballero respetable". No es raro: para atreverse a vivir en camaradería con los que cometen los secuestros se ha de ser un miserable muy repulsivo. En comparación, la sarta de mentiras es peccata minuta.

    "Jaime Ruiz atribuye el viraje en las encuestas a favor de Garzón a la matanza de Bojayá. Convierte un acto de torpeza e irresponsabilidad asesina en una calibrada estratagema electoral. Pero teme equiparar en su análisis a la bomba de El Nogal. El acontecimiento con amplia respuesta ciudadana y creciente simpatía por el presidente no debe ser tratado así. Podría convertirse en el incendio del Reichstag de la epopeya de la salvación final. ¿El acto es siempre impugnable a los beneficiarios de sus efectos? Esto convierte en autoatentados a los incidentes que consolidaron el triunfo electoral de mayo de 2002."

    Esto tiene dos partes que me interesa separar:

    1. Relación de la izquierda electoral con la masacre de Bojayá.

    2. Responsabilidad penal concreta en el caso de El Nogal.

    Respecto a lo primero: yo no tengo ninguna prueba de que la masacre fuera un encargo del PC, pero lo único claro es que todo el PD de la época estaba públicamente a favor de la negociación de una constitución con las FARC. ¿Quién iba a salir beneficiado de esa constitución? El PD. ¿Cómo iba a conseguirse esa negociación de otro modo que cometiendo suficientes masacres para aterrorizar al país? Es decir, el aliento a las masacres y la legitimación de la guerrilla al menos estarían demostradas. Pero es que por los mismos días salió Óscar Collazos diciendo en un artículo que eso era lo que le esparaba al país si optaba por la guerra, lo cual parece una consigna que seguían todos los que ahora están respaldando a Carlos Gaviria, puesto que se lo oí a varias personas como argumento en esos días. En resumen: si no hay desaprobación a las FARC y a la masacre, si más o menos abiertamente se espera sacar partido de esas hazañas, el acto de ordenarlas es objetivamente demostrable, por mucho que no haya grabaciones. Por mucho que realmente no hubiera por parte del comandante correspondiente hacer una buena esos días. Lo cual me parece muy discutible.

    Acerca de El Nogal, el cuento de que alguien se beneficia conduce a toda clase de confusiones. Lo mejor en un caso como ése es atender a las investigaciones policiales, que curiosamente llevan a los mismos asesinos, y que para la gente del futuro llevarán a los mismos responsables: los promotores y beneficiarios.

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  6. Me perdonará El Juli, pero su lectura de Nietzsche está resultando demasiado literal. La Umwertung ("transvaloración") se está volviendo cabalmente el mundo al revés: después de más o menos justificar el apocamiento del campesino ante los terroristas, invoca su terrible experiencia en El Nogal. Es extraño: ¿hay tantas diferencias entre los campesinos y las personas instruidas que se deba esperar lo contrario de unos y otros? ¿O es que una hazaña como la de El Nogal no tiene por fin precisamente disuadir a la gente de toda ferocidad anticomunista? Es como si una señora dijera: "Me niego a yacer con un hombre, A PESAR de haber sido violada sucesivamente por catorce presidiarios fugados".

    Pero su mensaje en todo caso es valioso. La cuestión es que no se reprocha a Frühling que condene los excesos de la fuerza pública, en la que ciertamente hay malhechores, sino que haga presión por una parte para impedir los rescates de secuestrados y por otra para que se aleje a las guarniciones militares o policiales de la población. Es el tema de Nieto Loaiza y el que motivó el artículo de Frühling que comento.

    Con todo, incluir a los soldados campesinos y al glifosato en el mismo costal de las torturas y desapariciones forzadas me parece una indelicadeza bastante seria. Resulta que los soldados campesinos son la base de una estrategia que ha dado seguridad a mucha gente de muchos sitios, y se basa en el principio objetivo de que la gente se debe defender sin por eso pasar a cometer crímenes. Es que ni siquiera Frühling ni los del PDI dicen nada de los soldados campesinos. Y el glifosato ha de tener un gran efecto sobre la producción de cocaína y sobre el medio ambiente porque de otro modo no lo promovería el gobierno estadounidense, que sin duda tiene más interés que los colombianos en la preservación de las selvas vírgenes. Ya lo explicó un embajador gringo: en comparación con los agroquímicos que se usan para producir cocaína, el glifosato es completamente inocuo. Los detractores del glifosato son, salvo algún necio engañado, los mismos defensores de las masacres y del narcotráfico, como Daniel Samper. La conciencia ecológica de todos los intelectuales y estudiantes colombianos sumada no daría para compararse con la de cualquier soldado gringo. Detrás de semejantes razonamientos sólo está la desgraciada conciencia de buenos salvajes de un pueblo que no ha aportado a la humanidad más que cifras abrumadoras de crímenes, de servilismo y de bajeza.

    Respecto a las AUC, yo apoyaría una fórmula de "impunidad plena para las guerrillas, castigo completo para las AUC". El único problema es que para castigar a las AUC habría que combatirla, lo cual representaría no sólo la muerte de cientos o miles de soldados, sino sobre todo el refuerzo a las guerrillas. La exigencia de verdad, justicia y reparación es un recurso de los que quieren exigirle a los militares que se ayuden a matar, que les quiten estorbos a sus asesinos. Sólo otro reflejo del cinismo del bando terrorista. De su condición moral.

    Lo mismo los campesinos que los secuestrados, cada vez que se averigua lo que piensan realmente las víctimas, sale que son pensamientos distintos a los que esperan que la "justicia social" se la resuelvan otros secuestrando niños y masacrando campesinos: ¡todos saben que cediendo a los terroristas sólo se los alienta, salvo los que obtienen o esperan obtener algún ascenso de sus contactos con los amigos de los terroristas! No, no es que usted sea intelectual y los campesinos sean necios, es que están en bandos diferentes. Es así de simple.

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  7. Anónimo8:33 p.m.

    Vé? ya me dio látigo. No es ceguera pero si mucha nostalgia. alguien muy especial en mi vida desapareció junto con su hija debido a que la acusaron de colaboradora. Lo gracioso de todo es que desde la primera vez que se encontró con los bandidos empezó a ponerse muy mal, tenía que tomar pastillas para no volverse loca y aún así, tenía alucinaciones.y todos, absolutamente todos sabían como era la situación. Y en últimas, ella sabía el riesgo que corría pero la niña? la niña no se merecía su suerte.
    ahora benévola? ni por el que sabemos. Primero la vuelven loca, la obligan a ir a traer y llevar razones al alcalde y luego cuando llegan los otros, las dejan tiradas a su suerte? no eso no tiene perdon de Dios.
    Por último, como yo me muero de miedo por todo y por nada, le cuento todo esto pero no se lo sostengo y es en serio.
    Y de por Dios no me de más palo.
    Por cierto, la corrupción no tiene nada que ver con esta situación? esta seguro?
    Cordial Saludo.

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  8. Fiona: créame que no tengo ningunas ganas de darle palo a usted, me aferro al sentido común.

    Si esa persona de que usted habla era colaboradora de las guerrillas, probablemente hubiera tenido hoy en día más probabilidades de pasar por un juicio y salir libre al cabo de poco tiempo. Sencillamente la única alternativa al predominio de las bandas de asesinos es el imperio de la ley. Todo el mundo sabe que el ejército y la policía tienen una gran cantidad de bandidos dentro, pero si un militar comete un crimen está traicionando su mandato, mientras que si lo hace un irregular, está ejerciendo su oficio. Cada vez hay más control sobre el ejército y la policía y cada vez hay menos abusos por parte de esas fuerzas. Lo que hay que ver son las cifras de secuestros y homicidios desde que subió Uribe.

    Y la cuestión es que nadie se pone a pensar en serio en lo que pasaría si no hubiera una respuesta firme a las guerrillas. Por una parte, se multiplicaría la respuesta irregular, lo cual es casi natural: ¿por qué va la gente a dejarse secuestrar y masacrar? Pero por otra parte la expansión del poder terrorista los alentaría a intentar el asalto al poder: destruyendo la red viaria y la red eléctrica, generando hambre, llenando de bombas las ciudades y mil prodigios más.

    En mi anterior respuesta le decía o quería decirle, ya no recuerdo, que las personas como usted no saben muy bien de qué lado están porque reciben la presión ideológica y hasta afectiva de los partidarios de la guerrilla. Esos partidarios son en conjunto los sectores parasitarios de la sociedad: los empleados estatales, los doctores no productivos, etc. Ojalá algún día usted piense en lo que le he escrito arriba sobre lo que pasaría si no se pensara en hacer frente a la guerrilla. Entonces puede que su juicio sobre esas personas, casi todas las que se dan aires de intelectuales, varíe un poco. Porque esa tranquilidad con que se aplauden esos crímenes deja ver un daño moral muy profundo, que es lo que he tratado de explicar en todo este blog: es la verdadera identidad de Colombia, la crueldad del esclavista. ¿Le han contado que hasta el siglo XX se viajaba de Honda a Bogotá a lomo de indio? En la tranquilidad con que apuestan nuestros intelectuales con ascender socialmente y obtener puestos vitalicios a costa del exterminio tal vez de millones de colombianos pobres se manifiesta esa identidad de fondo.

    Pero ¿cómo es que no ha comprendido usted eso hasta ahora? ¿Cree que la corrupción es una causa? ¿Qué es corrupción? ¿Un régimen como el cubano es un remedio para la corrupción? ¿Una persona que sale a matar, amedrentar y secuestrar gente está buscando un mundo menos corrupto? ¿Eh? ¿Seguro? Ésa es la pregunta.

    Como condición moral ningún ratero de alto vuelo ligado al gobierno tiene una milésima parte de la degradación de un intelectual como los que escriben en El Espectador. Ni hace tanto daño: la verdadera corrupción es la del lenguaje.

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  9. Entre los grandes problemas Jaime de ser tan radical, y me atreveria a decir que ególatra, es que es dificil aceptar que un buen argumento sirve para tambalear dicha posicion. La radicalidad es un fastuoso monumento suspendido de una única viga que si se corta de tajo destruye la edificacion.

    Decir que el glifosato es inocuo ademas de ingenuo me parece que es tan dependiente de la fe como cualquier doctrina religiosa (como el islam) o como el comunismo, neoliberalismo o cualquier doctrina económica. Es casi obvio que ni ud es biologo, ni tampoco debe tener tierras en la zona de influencia de los cultivos, es decir, ni a nivel teórico ni de facto puede ud. atreverse a aseverar la veracidad de este informe. (De hecho yo tampoco deberia hacerlo aunque afortunadamente me nutro de conocimiento con gente que conoce del tema).

    Y si, aunque ud. crea tan fervientemente en ese informe, la realidad, la simple realidad estocástica le revelaría que ese herbicida generea problemas ambientales, biologicos y sociales. Estudios de varias universidades muestran que hay incidencias cutaneas en humanos, intoxicaciones por ingesta de aguas contaminadas, daños colaterales en cultivos licitos, que definitivamente no pueden ser dejados de lado.

    Y si uno se pusiera simplemente a ver causa-efecto, es clarísimo tambien que el problema no es de erradicar los cultivos ilicitos, sino de desestimular el consumo.

    Pero este no es el tema central de su post. A ese respecto, mi unico llamado es a tener una vision holistica de las cosas. A no ver las observaciones de Frühling con desdén, pues es cierto que tienen muchos aspectos certeros en los cuales falla el gobierno. A no creer ciegamente en el totalitarismo de las fuerzas militares y de Policia que en algunos casos puntuales justifican la barbarie en la preservacion de la seguridad nacional. A ver la guerrilla como ese grupo de gente con esa misma radicalidad que ud profesa pero enfocada en el sentido opuesto, que le hace parecer natural la muerte del que sea con tal de mantener en pie ese bandolerismo que llaman lucha antiimperialista. A ver como la gente de la ciudad como ud y como yo somos espectadores de una realidad trágica vista con lentes de color rosa cuando hay que tapar embarradas y lentes rojos cuando hay que sensibilizar a la gente para epocas electorales.

    El flujo de poder esta directamente en funcion de mantener inmarcesible la guerra civil que cohabita con nosotros, pues esta es la unica manera de mantener el circo con funciones permanentes. Lo exhorto a no ser uno de los actores de la opera dialectica que vivimos, sino que vea la obra desde fuera para que pueda evaluarla, juzgarla, y si está en sus manos dirigirla...

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  10. Para El Juli: el tránsito de "radical" a "ególatra" siempre lo deja pensando a uno, como si poner objeciones a la tónica de la equidistancia fuera sólo una forma de soberbia. Y lo que encuentro en eso es un viejo truco retórico, típico clerical: "¿cómo es que te atreves a poner en duda lo que YO te he dicho, siendo que soy el representante de Dios en la tierra?, ¡cuánta soberbia hay en tu corazón!".

    La radicalidad se puede expresar con un ejemplo: visto que en Colombia en 2000 hubo unos doce secuestros al día, la persona "radical" en un sentido prosecuestro querría que fueran mínimo 20, mientras que la persona extremista y exaltada del otro lado soñaría con reducirlos a menos de cinco. ¡OCHO! ése era el número justo que habría propuesto la persona equidistante. O cambiemos los términos radicalizándonos un poco apasionadamente por el lado antisecuestro: ¡DOS! Ésa sería una medida razonable. ¿Cómo caer en la soberbia de desear que fuera sólo uno? Si en algo este gobierno de Uribe Vélez es un peligro para el delicado equilibrio del país es en que al menos en lo que proporcionalmente correspondería a Bogotá ya ha bajado el promedio de uno al día. ¡Otro ególatra! ¿Qué se habrá creído?

    Lo que en cambio me parece a mí es que la radicalidad en cuanto a "ir a la raíz" (que es la raíz de "radical"), es que es imposible no aceptar que un buen argumento puede servir para tambalear dicha posicion. Eso de verdad permite una radicalidad absoluta: nunca se debe estar cerrado a los argumentos, tal cerrazón sería lo opuesto de la radicalidad bien entendida. ¿Dónde están los argumentos?

    "La radicalidad es un fastuoso monumento suspendido de una única viga que si se corta de tajo destruye la edificacion."

    Mas hete aquí que el diccionario define "radical" como "perteneciente o relativo a la raíz", con lo que vendría a ser una extraña contradicción en los términos que lo que va a la raíz es lo que pende de una viga insegura. Pero interpretando la frase con la mayor benevolencia, como que el extremismo se sostiene sobre una única certeza, le aseguro que mis certezas últimas tienen poquísimo que ver con el glifosato y aun con la equidistancia.

    "Decir que el glifosato es inocuo ademas de ingenuo me parece que es tan dependiente de la fe como cualquier doctrina religiosa (como el islam) o como el comunismo, neoliberalismo o cualquier doctrina económica."

    La frase tiene tanto que comentar: lo primero es la ingenuidad del escepticismo. Si el glifosato fuera realmente dañino para la vegetación, tal cosa se habría denunciado hace tiempo en la prensa estadounidense, siempre crítica y mayoritariamente hostil al gobierno de Bush. No se debe olvidar que es en EE UU donde hay decenas de miles de biólogos y millones de personas con conocimientos sobre el tema y preocupación por la naturaleza. En Colombia la oposición al glifosato es la manifestación de los sectores antiamericanos que en realidad no ven tan mal que haya narcotráfico. Si el daño que se atribuye al glifosato fuera comparable al de los agroquímicos que se usan en los cultivos de coca, por no hablar del cemento y la gasolina que se usan en la extracción del alcaloide, ya hace tiempos que toda la prensa colombiana habría publicado estudios de biólogos que refutaran lo que afirmaba hace unos meses el embajador estadounidense.

    Lo que pertenece a un mundo ajeno a la razón son afirmaciones como poner el comunismo y el neoliberalismo en el mismo plano de doctrinas económicas basadas en la fe. Sencillamente el comunismo no funciona, sólo genera miseria, mientras que la sociedad de libre mercado genera prosperidad, y lo cómico es que todavía en este triste infierno tropical haya gente negándolo. Ahora bien: el discurso en que se sostiene esa sociedad en la época posterior a la crisis del Estado de Bienestar y a la caída del comunismo es el "neoliberalismo", es decir, una perspectiva de gestión de la política económica que deja la iniciativa en manos de la sociedad. No hay ningún país en que se hayan aplicado los planteamientos neoliberales sin grandes resultados económicos, exactamente del mismo modo en que aquellos países que tuvieron políticas liberales durante largos periodos en el siglo XIX son hoy prósperos. Colombia no porque estaba aisladísima, era despobladísima y partía de una sociedad de castas dominada por los parásitos del mundo colonial, más o menos como ahora. ¿Que Argentina aplicó el neoliberalismo y salió más pobre? ¿Hubo reducción del gasto público durante los gobiernos de Ménem? ¿Significaron las privatizaciones una apertura a la competencia? Sencillamente en toda Latinoamérica la casta parásita aplica a su manera las políticas económicas que se ponen de moda: cuando son las nacionalizaciones, siempre sale el negocio a favor de los amigos del sátrapa de turno, cuando son las privatizaciones, los compradores, los mismos, adquieren monopolios de renta segura protegidos por el Estado. En Chile sí hubo políticas neoliberales, y las ha seguido habiendo bajo el gobierno de Lagos, y es el único país de Latinoamérica en que la miseria no es generalizada.

    En últimas, lo que usted dice es "no tengamos certezas porque ellas nos hacen fanáticos", y ésa me parece una forma especialmente triste de fanatismo. Pero no tanto como pasión obtusa por algo, cuanto como estrechez de miras. Es que en los comentarios al post de abajo salió mi amigo Respondón copiando a un señor que en 1963 explicaba cómo la guerrilla no era más que el brazo armado de la oligarquía. ¿A qué sector social corresponde usted? Es facilísimo, muy apegado a las rutinas marxistas, "el ser social crea la conciencia social". Entre las clases altas colombianas, sobre todo entre las menos productivas y más aferradas a privilegios del pasado, predominan el antiamericanismo, la equidistancia respecto al narcoterrorismo (en realidad cuando uno es de izquierdas no lo secuestran) y todo lo que se manifiesta en su comentario. Para mí sólo es un síntoma de eso que compruebo cada día en la popularidad de mentirosos inverosímiles como Caballero y demás.

    "Y si uno se pusiera simplemente a ver causa-efecto, es clarísimo tambien que el problema no es de erradicar los cultivos ilicitos, sino de desestimular el consumo."

    Se puede presentar así: la prostitución no se remediará encarcelando a las prostitutas sino inculcando en los niños de ambos sexos el respeto por el cuerpo y la percepción de la sexualidad como el terreno del amor, con lo que en el futuro no habrá clientes (digamos). Es un planteamiento muy bonito que de momento no servirá de nada si las que se prostituyen son nuestras hijas, las cuales necesitan un correctivo. Lo que se puede hacer contra el narcotráfico a largo plazo es algo que no está en nuestras manos, pues la verdad no estamos en condiciones de dar consejos a nadie más o menos como los pistoleros no pueden dar lecciones a los joyeros sobre el pecado capital de la avaricia. De modo que un padre que culpara a los clientes de sus hijas y a su lascivia de las enfermedades que aquéllas contraen realmente estaría sólo negándose a hacer nada. Es lo que pasa con su argumento. Y la comparación es bastante precisa: la cocaína estimula, produce sensaciones agradables, etc., pero su abuso lleva a la locura y a la destrucción de la personalidad (digamos). El Estado la persigue de modo que el que la consume sabe que por un lado está entrando en un circuito ilegal, pagando un precio alto y transgrediendo una norma. Como los riesgos para su salud, la mala fama y la humillación que sufre quien paga a prostitutas. El problema de Colombia es el narcoterrorismo que ese negocio financia, la ocupación delictiva de cientos de miles de compatriotas, la violencia transmitida a toda la sociedad, el desprestigio internacional del país. Pero hay gente a la que todo eso no le importa: COMO EL QUE VE A SUS HIJAS COMO UNA FUENTE DE INGRESOS. ¿Sabe cuánto subió el precio de las casas y los lotes en el norte de Bogota gracias a la bonanza de la coca en los ochenta? ¿Sabe cuántos abogados, jueces, magistrados y altos funcionarios tienen fortunas de varios millones de dólares gracias al narcotráfico? Es sencillísimo: la vieja sociedad de castas, por una parte están los doctores rodeados de lujos y dándose aires de intelectuales y por el otro están los rústicos, los indios y zambos, pelándose las manos con los precursores o saturando las cárceles de los países extranjeros. Es que la desgracia de toda esa gente es la industria de SU sector social. No me sorprende todo lo que dice, es lo que uno oye todos los días en Colombia.

    Las declaraciones de Frühling sólo tienen por objeto impedir que las guerrillas corran el riesgo de perder a sus esclavos, sean los pobladores de las regiones miserables, sean los secuestrados. En realidad los mismos guerrilleros son esclavos, pobladores de las regiones miserables y secuestrados. Lo que los explota es el mismo orden esclavista que explicaba en 1963 Fernando Guillén, como se puede ver en los comentarios de Respondón (respuesta al post sobre "educar es corromper"). No se habla de los posibles abusos o delitos de los militares o policías, sino de la posibilidad de rescatar a los secuestrados o de proteger a la población mediante la presencia de agentes estatales. Desde hace tiempo la burocracia de la ONU trabaja para proteger el narcoterrorismo, lo cual se evidencia en el intento de impedir la desmovilización de las AUC.

    "A ver la guerrilla como ese grupo de gente con esa misma radicalidad que ud profesa pero enfocada en el sentido opuesto, que le hace parecer natural la muerte del que sea con tal de mantener en pie ese bandolerismo que llaman lucha antiimperialista."

    Me gusta esa frase: la misma radicalidad que yo expreso en mi deseo de no más muertes, no más secuestros, no más esclavitud, no más industrias criminales la expresan los guerrilleros en lo contrario. A mí también me parece natural la muerte de quien sea, pues todavía no he tenido noticia de que haya ningún inmortal, pero en cuanto al asesinato de cualquier persona, figúrse hasta qué punto soy radical, que me opongo con toda energía. ¿Qué curioso? Cuando uno se opone a la equidistancia de canallas hediondos como usted que sólo quieren la mitad de los asesinatos resulta uno el asesino.

    "El flujo de poder esta directamente en funcion de mantener inmarcesible la guerra civil que cohabita con nosotros, pues esta es la unica manera de mantener el circo con funciones permanentes."

    Dejémoslo en "mantener la guerra civil". ¡Nadie hace más por acabarla que el gobierno de Uribe, que ofrece la plena impunidad a los asesinos de la guerrilla y oportunidades políticas a sus mentores! ¿Sirvió de algo ofrecerse a premiar las masacres en el periodo anterior? Sirvió para que se multiplicaran, nada más. ¿A quién le interesa mantener la guerra civil? La paz está ahí, es fácil para quien la quiera, sea el comandante guerrillero que no quiere seguirse jugando la vida, sea el peón de la industria de la muerte (algunos desalmados repulsivos son los maquilladores) que quiere salvar el pellejo, sea incluso el intelectual que se ha lucrado durante décadas de todo eso y ahora puede presentarse como un pacifista. Pero no con el recurso de la equidistancia, eso es demasiado asqueroso.

    Hace poco alguien me acusaba de tratar de guerrilleros a cuantos disfrutaban del estilo literario de los que ordenan las masacres. He conocido guerrilleros, más de un amigo mío de la adolescencia terminó en la guerrilla. Por favor, algo de esas personas que quizá ya han muerto clama por un poco de respeto.

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  11. Me resta agradecer el tiempo que le ha dedicado a comentar mi comentario. Una pregunta final para terminar. Si ud debe tomar la desicion de pagar o no un rescate por su hijo secuestrado, que haria? En virtud del estado, confia su hijo al Gaula, denuncia el secuestro y se arriesga a que muera en el operativo? O baja la guardia y la arrogancia ante el inminente peligro que estos bárbaros lo maten y decide negociar?

    Respetado Jaime. O bien ud es un hombre de corazon fuerte que no teme a sacrificar lo mas querido en funcion del pais, o bien ud es un fanfarron que exige fortaleza de sus lectores y radicalidad en sus vehementes argumentos, pero que no es capaz de sostenerlos cuando estos le tocan directamente.

    En caso de que la respuesta sea el sacrificio, me parece un detalle minimo de delicadeza que sus allegados conozcan su posicion. Asi sabran a que atenerse.

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  12. Para el juli: yo no creo que esto lo lea ningún pariente de secuestrado que tenga que tomar la decisión de pagar a los terroristas o autorizar una operación de rescate.

    Lo que pasa es que ante esa determinación infame, sobre la que se basa el secuestro puede haber el ciudadano que le recomienda no pagar para no reforzar la industria criminal y el militar que va y se juega la vida, y a menudo muere, tratando de rescatar a la persona secuestrada. Entre ese extremo y el secuestrador hay un arco bastante amplio. Por ejemplo Frühling está prácticamente en el mismo punto que el secuestrador. El problema es saber cada uno en qué parte de ese arco está, porque ¿hay alguien más interesado en convencer a la familia de pagar que el propio secuestrador?

    Ciertas razones dejan traslucir otra cosa. Supongamos que la cosa sigue, que Juan mañana vende todo lo que tiene y paga el secuestro y etcétera. Entonces con ese dinero organizan diez secuestros más. Entonces cobran el rescate y organizan cien secuestros más. Entonces son mil secuestros más. Los que desprecian a los bravucones e irresponsables que asesinan a sus propios parientes, ¿qué sentirán ante esa proliferación de secuestros? Sin duda la injusticia habrá dejado sin alternativa a los secuestradores, pero cada persona tendrá la responsabilidad de aquello que ha fomentado.

    Es que desear no cuesta nada, y el problema es el bando en el que esté uno. ¿Le han dicho que en Bogotá sólo ha habido un secuestro este año? En la mitad del 2001 podrían ser 400. ¡Pero creo que no le estoy dando buenas noticias!

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